
Lo anterior deja de manifiesto que finalmente la regulación urbana nos puede llevar a un escenario tal que sobre un mapa se define que puede ir dónde o más bien qué no puede ir hasta en el más mínimo rincón de una ciudad. La actual planificación data de a lo menos 20 años, lo que significa que a lo menos durante 30 años –suponiendo que se inicia una modificación del plan regulador ahora-, Til Til será de las escasas comunas en las que se pueden instalar este tipo de plantas de residuos. ¿Aun hay quienes se preguntan por qué Til Til?

Este aspecto es relevante ante la eventual creación de los Planes Regionales de Ordenamiento Territorial que se está discutiendo en el Congreso. "De aprobarse que estos sean vinculantes, finalmente será el planificador el que determinará sobre un mapa qué puede o no puede ir y dónde, ya no solo en las áreas urbanas o metropolitanas, sino que en todo el territorio de una región", dice la economista.
Así, el mapa de Chile entero será trazado por un grupo de planificadores en función de la información que tienen en un momento determinado y las que en ese momento crean de buena fe que serán las futuras necesidades. Si después nos damos cuenta que en realidad necesitamos más alternativas para el desarrollo y ubicación de distintos proyectos, podemos comenzar a modificarlos. Qué más da, si sólo nos demoraremos para ello al menos 10 años.