
La administración que se ha establecido para regular este nuevo sistema le otorga bastante control al gobierno a través del presupuesto. El gobierno tendrÔ control sobre los programas ofrecidos por las instituciones, la apertura de nuevas sedes y su financiamiento. La cantidad de vacantes, al igual que la calidad de las carreras, serÔ determinada por el presupuesto otorgado, ya que no hay otro recurso para cubrir el costo y se debe trata de evitar un incremento en el déficit financiero. La Subsecretaria de Educación Superior estarÔ encargada de fijar los precios de los programas y determinar el crecimiento de una institución, entre otras cosas. Al mismo tiempo, hay algunos recursos,aparte de la gratuidad universal, de los cuales solo las instituciones públicas podrÔn acceder, creando una desigualdad entre estas mismas y, consecuentemente, en la calidad de la educación de los estudiantes.
La Superintendencia de Educación Superior estarĆa encargada en la fiscalización del cumplimiento de las normas legales. Ellos jugarĆan un rol en la determinación de la infracción penal de 3 aƱos de cĆ”rcel a quienes no se adhieran a las regulaciones.
En tĆ©rminos de acreditación, los requisitos que esta ley impone tambiĆ©n afectarĆa la calidad de las carreras. Estas regulaciones de alguna manera crean un estudiante homogĆ©neo, que sigue un molde preestablecido. Esto, al igual que el restringido presupuesto, serĆa un retroceso para algunas instituciones que pueden otorgarle a sus estudiantes una educación con mayor calidad y variabilidad. AdemĆ”s, estos requisitos podrĆan dejar a otras instituciones en un dĆ©ficit, posiblemente llevĆ”ndolas a la banca rota. El 62% de las universidades chilenas no tienen los recursos o sistemas necesarios para poder cumplir con todos los requisitos. Estas tendrĆan que centrarse en cumplir estas imposiciones en vez de concentrarse en otros aspectos que podrĆan posiblemente mejorar aĆŗn mĆ”s la calidad de la educación que ellos ofrecen. Se pone en riesgo la autonomĆa de las instituciones.
Por otro lado, esta ley elimina la Ley del Crédito con Aval del Estado y el Aporte Fiscal Indirecto. Estos fondos y recursos han sido un aporte para las instituciones privadas y los estudiantes que han querido acceder la educación superior pero ya no seguirÔn en vigencia.
Por último, esta ley no aborda las principales causas por la cuales los jóvenes no acceden a la educación superior, ya que solo el 9% dice ser por causas económicas. Por ende, este proyecto crea un sistema insustentable y con varias debilidades en términos accesibilidad a educación superior de calidad.