El Banco Central de Chile dio a conocer el cuarto IMACEC de 2017 que registró una expansión de tan solo 0,1% en 12 meses, relativamente alineado con lo que la mayor parte de los analistas y las encuestas anticipaban luego de haberse conocido los resultados para los indicadores sectoriales y considerando el menor número de días hábiles.
En concreto, los Indicadores Sectoriales -a partir de los que se generan las mencionadas predicciones- incluían un nuevo retroceso de la producción minera (-1,3% medida en 12 meses), lo que sumado a un lento desempeño de la producción de electricidad, gas y agua potable (-0,8%) y un desplome de las manufacturas (-7,5%), implicaron que el Índice de Producción Industrial del INE que los agrupa se contrajera un -4,2%.
Estos regulares indicadores industriales fueron acompañados por cifras también insuficientes para el sector comercio. De acuerdo a la CNC, en abril las ventas minoristas en Santiago crecieron un 0,8% respecto a igual mes un año atrás, mientras que de acuerdo al INE, a nivel nacional, estas lo hicieron en un -0,3% y -4,1 %, en minoristas y mayoristas, respectivamente.

Ahora bien, durante estos meses han existido una serie de factores puntuales que explicarían parte de este pobre desempeño, como menos días hábiles, la paralización de Minera Escondida, y factores climáticos. "Sin embargo, incluso al corregir por estacionalidad y día hábiles, y mirando solo las actividades diferentes de la minería, vemos que en el año se acumula apenas un 1,6% de expansión –y 1,7% en los últimos 12 meses para esta misma medición-. Lo que es un claro recordatorio de que la desaceleración de la actividad y la incapacidad de repuntar es un fenómeno que va mucho más allá de la actividad minera y fenómenos particulares", dice Klapp.
Otro punto que vale la pena destacar es que el comercio ha jugado un rol importante en la actividad, especialmente en los llamados bienes durables -particularmente automóviles livianos- con 7 meses consecutivos creciendo sobre el 10%, y electrónica y electrodomésticos, con un comportamiento similar. Lamentablemente, la sostenibilidad de este repunte parece bastante dudosa, al considerar que los salarios, las horas trabajadas y el número de ocupados se han mostrado bastante estancados. "De hecho, a nivel agregado el comercio, tanto mayorista como minorista, dejan de aportar al crecimiento como lo venían haciendo y se contraen, aunque de manera más moderada,” comenta el economista.
Volviendo a la cifra dada hoy a conocer, la expansión en 12 meses es 0,2 puntos porcentuales inferior que el pobre registro del mes anterior, y 1,1 puntos menor a lo experimentado el mismo período un año atrás. La serie desestacionalizada crece 0,9% respecto al mes anterior, y 1,3% respecto a igual mes de 2016, que contaba con 3 días hábiles más. "Resultados desestacionalizados bastante menos dramaticos, pero claramente aún insuficientes", dice Klapp.
Un elemento a considerar en el análisis es la velocidad del IMACEC (comparación de promedios trimestrales consecutivos desestacionalizados y anualizados) que suele aportar antecedentes acerca del estancamiento, potencial desaceleración adicional o eventual repunte de nuestra economía. Esta medida con un -1,5% (2,5% excluyendo la minería) en abril, puede interpretarse como un elemento más que sugiere que el estancamiento continuará en niveles de crecimiento en torno o algo superiores a 2%, lo que al menos es superior a lo que hemos visto en los últimos 6 meses.
