El Banco Central de Chile dio a conocer el segundo IMACEC de 2017 que registró una contracción de 1,3% en 12 meses. Tal y como lo adelantaban la mayor parte de los analistas y las encuestas -a partir de los Indicadores Sectoriales del INE- por el hecho de que febrero tuvo un día menos que el año anterior y por la paralización de la Minera Escondida. Esto luego de que 2016 cerrará con un lento cuarto trimestre, de tan solo 0,5% de expansión interanual, alcanzándose así un escuálido 1,6% de crecimiento.
En concreto, los mencionados Indicadores Sectoriales incluían un nuevo retroceso de la producción minera (-16% medida en 12 meses), obviamente influido -aunque menos de lo esperado- por la paralización de Escondida, lo que sumado a un lento desempeño de la producción de electricidad, gas y agua potable (-1,4%) y una contracción más de las manufacturas (-1,0%), implicaron que el Índice de Producción Industrial del INE que los agrupa, se contrajera un 7,6%. Estos débiles indicadores industriales, fueron acompañados por decepcionantes cifras para el sector comercio. De acuerdo a la CNC, en febrero las ventas minoristas se estancaron respecto a igual mes un año atrás, mientras que de acuerdo al INE estas se contrajeron un 0,3%. Cifras que parecen relativamente contradictorias con el comunicado del Banco Central que destaca al comercio como uno de los sectores que aportan positivamente.

Volviendo a la cifra dada hoy a conocer, la contracción de 1,3 en 12 meses es 2,7 puntos porcentuales peor que el regular registro del mes anterior, y 5,3 puntos menor a lo experimentado el mismo período un año atrás. La serie desestacionalizada cae un 0,7% respecto al mes anterior, y un 0,2% respecto a igual mes de 2016, que contaba con un día más.
Un elemento a considerar en el análisis es la velocidad del IMACEC (comparación de promedios trimestrales consecutivos desestacionalizados y anualizados) que suele aportar antecedentes acerca del estancamiento, potencial desaceleración adicional o eventual repunte de nuestra economía. Esta medida con un 1,2% (1,7% excluyendo la minería) en febrero, puede interpretarse como un elemento más que sugiere que el estancamiento continuará en niveles de crecimiento por debajo del 2%, lo que al menos es mejor que el último trimestre de 2016.
