
En la encuesta se constatan algunos problemas que siguen latentes y que no han logrado ser solucionados por el gobierno. En primer lugar, tenemos la victimización de los hogares que sufrieron un aumento con respecto a 2015 (27,3%). Si bien no es significativa, continúa con una tendencia al alza que se presenta desde 2013 (22,8%). Pero este dato no es el único que muestra esta tendencia, también lo hacen los hogares que han sido afectadas por un delito en más de una ocasión (que no es significativo de 2015 a 2016) desde hace cuatro mediciones.
Asimismo, existe un dato que demuestra que en Chile hay una cifra negra, la cual representa una diferencia entre lo que las personas no denuncian y los delitos reales, que cada medición se ve más abultada. "Esto se reconoce por medio de la tasa de denuncia, que entre 2015 y 2016 ha disminuido en 4 puntos porcentuales. Este dato es muy importante puesto que muestra que no todos los hechos delictuales están siendo revelados", comenta Antonia Vinagre, investigadora del Programa Sociedad y Política de LyD .
La información con la que cuentan las personas para evaluar un aumento o una disminución de la delincuencia en Chile, se da cada vez más por la experiencia personal –un 30% en 2015 y un 34,4% en 2016-, hecho que antes se le atribuía a los medios de comunicación. Cuestión que refuta la teoría de que el problema de la delincuencia es solo de percepción.

En 2016, 228 mil hogares más fueron afectados por delitos, el gobierno no puede mostrarse satisfecho con las actuales cifras, cuando día tras día, son más los chilenos que son víctimas de la delincuencia.