La
Particularmente, al revisar la composición de la cifra anterior por nivel socio económico, es posible afirmar que para este año, hubo una redistribución de los índices de victimización, el nivel socioeconómico alto presenta los niveles más elevados 41,1%, en comparación con el nivel medio 38,8% y bajo 35,3%. "Es necesario mencionar que durante 2015, el nivel socio económico bajo manifestó tener los menores índices. Por otro lado, sigue manteniéndose la tendencia en la cual la victimización sigue siendo mayor en Santiago (40,4%) con respecto a regiones (33,8%)", comenta Yasmín Zaror, investigadora del Programa Sociedad y Política de LyD.
Variaciones significativas se observaron en cuanto a los lugares donde se presentaron hechos delictuales (robo o intento de robo). Respecto de la medición anterior, se aprecia un aumento de éstos en la vía pública que hoy representan un 85,3%, y una disminución en los hechos ocurridos en los hogares, los cuales alcanzaron un 14,7%. Del mismo modo, se evidenció una disminución de los delitos no violentos por sobre los violentos (76,1% y 23,9% respectivamente). En cuanto a la re-victimización, la muestra evidencia una significativa baja con respecto a 2015, alcanzando actualmente 24,5%. Se evidencia una tendencia similar en cuanto al índice de temor.

A pesar de las cifras anteriores, la delincuencia, los asaltos y robos, continúan siendo el problema al cual el Gobierno debería dedicar mayor esfuerzo, acorde a la última encuesta CEP (enero 2017). De esta forma, el Ejecutivo no debe conformarse, debe continuar con los esfuerzos que permitan disminuir los elevados niveles de victimización en Chile.