En las últimas semanas hemos sido testigos de la excesiva politización del caso Luchsinger Mackay. Viajes en apoyo a la machi Francisca Linconao por parte de Diputados de la República y alcaldes de localidades cercanas; una visita del propio Intendente de La Araucanía; declaraciones en su favor por parte de organismos ligados a los derechos humanos; manifestaciones; tomas y ataques violentos e incendiarios con panfletos reivindicando su liberación. A esto se le suma una huelga de hambre por parte de la misma machi. "Todos estos hechos han dado como resultado que la justicia 
Esto además coincide con el aniversario de uno de los ataques violentos más atroces que hemos presenciado en los últimos años, el cual terminó con la trágica muerte del matrimonio Luchsinger Mackay. Luego de la confesión de José Peralino, junto a otras pruebas entregadas por la Fiscalía, se logró identificar a los otros 11 individuos que habrían actuado junto a Celestino Córdova la madrugada del 4 de enero de 2013, en el Fundo Lumahue. Razón de ello es que el Ministerio Público los formalizó por el delito de incendio con resultado de muerte, de carácter terrorista. En la declaración, Peralino señala a Francisca Linconao como una de las personas que habría participado de la planificación del ataque, razón por la cual se encuentra actualmente sujeta a medidas cautelares.
Recientemente, la Corte de Apelaciones de Temuco, acogió el recurso de protección presentado por la defensa de Linconao, dejando sin efecto la medida de prisión preventiva, luego de habérsela negado en reiteradas ocasiones."¿La justicia chilena cedió ante las presiones políticas? Sería indignante y vergonzoso", dice Zaror. Recordemos que Francisca Linconao, no se encuentra con medidas cautelares por ser machi ni mapuche, sino por su supuesta participación en un ataque que terminó con la vida de Werner Luchsinger y Vivianne Mackay, caso en el que aún no se ha hecho justicia.