Con el cierre de 2016 se inician los tiempos de balance. El cientista polĂtico y Coordinador del Programa Sociedad y PolĂtica de LyD, Jorge RamĂrez, evalĂşa un convulsionado año polĂtico. "Esto implica un desafĂo en tĂ©rminos de la priorizaciĂłn de temáticas en una agenda donde los escándalos, el ajuste de piezas en el plano electoral y los desaciertos del Gobierno quedarán en la retina del anuario polĂtico 2016", señala.
Para RamĂrez, sin lugar a dudas, uno de los puntos más sorpresivos de 2016 fue la elecciĂłn municipal. Remeciendo todas las expectativas, fue finalmente la oposiciĂłn Chile Vamos quien obtuvo una valioso triunfo, superando a la Nueva MayorĂa tanto en porcentaje de votos como en nĂşmero de alcaldĂas, proyectando a partir de la conquista de las denominadas “batallas emblemáticas” como Santiago, Providencia, Ă‘uñoa y MaipĂş, entre otras, una imagen esperanzadora de unidad y solidez electoral de cara a los desafĂos polĂticos de 2017, tanto en el plano parlamentario como presidencial.
Respecto de lo Ăşltimo, el cuadro presidencial se comenzĂł a dibujar en el presente año, con la irrupciĂłn de Ricardo Lagos como candidato del PPD. Sorpresa o no, la voluntad de Lagos contrasta con el escuálido apoyo que su nombre despierta en los estudios de opiniĂłn. En este marco, es la izquierda quien se ha mostrado más escĂ©ptica respecto de la viabilidad de su candidatura. "El sino de Lagos pasa porque el perfilamiento de su candidatura le impide ofrecer soluciones a los problemas que aquejan hoy a los chilenos, en la medida que se encuentra entrampado en ofrecer explicaciones por episodios crĂticos de su Gobierno como Transantiago, CAE, MOP Gate, entre otros", explica el politĂłlogo. Por otro lado, la principal amenaza de Lagos es Alejandro Guillier, otra “novedad” polĂtica de este año 2016. Guillier vino a llenar un espacio en la centro izquierda de la mano de una curiosa propuesta, donde su dĂ©ficit programático es llenado con un capital simbĂłlico de confianza (sustentado fundamentalmente en buenas cifras en las encuestas), pero que es a todas luces frágil e insuficiente para lo que demanda la instituciĂłn presidencial. Pero el escenario se muestra aĂşn más vertiginoso tras la irrupciĂłn de otras candidaturas en la Nueva MayorĂa, que si bien, concitan menores niveles de respaldo popular, sĂ complejizan en extremo el proceso de nominaciĂłn de un candidato Ăşnico. Son los casos de JosĂ© Miguel Insulza y Fernando Atria, entre otros. Mientras en la vereda contraria, el panorama parece más claro, con mayor unidad y convergencia programática, un aspecto a destacar dentro de los logros del presente año para Chile Vamos, conglomerado que supo re-articularse. Por Ăşltimo, otra novedad de 2016 en materia de re-alineamientos polĂticos pasa por el sinceramiento de las fuerzas de la “Nueva Izquierda” con Boric, Jackson y Sharp como sus principales dirigentes, de darle forma a un proyecto de izquierda abiertamente anticapitalista y con tintes populistas. "Ellos se proponen como fundamento de su acciĂłn polĂtica el articular el descontento, más que el darle soluciĂłn efectiva a travĂ©s de programas y propuestas a las problemáticas que aquejan a los sectores que se ven más postergados", indica RamĂrez.
Dentro de lo peor de 2016, es innegable que los escándalos asociados a las fallas del Estado en áreas tan sensibles como el Sename quedarán en la retina de la ciudadanĂa. "La sensaciĂłn de impunidad relativa al actuar negligente de funcionarios y la precariedad de la estructura del servicio han permitido sensibilizarnos y poner por primera vez en la agenda un tema donde los afectados no operan en lĂłgica de grupo de presiĂłn, no marchan, ni votan, siendo muchas veces invisibilizados por el juego polĂtico", asegura RamĂrez. Pero los abusos que se comenten desde el aparato del Estado se hicieron tambiĂ©n patentes en episodios como el del “jubilazo”, donde una amplia red de funcionarios de GendarmerĂa hacĂan uso de una serie de subterfugios para abultar sus pensiones de jubilaciĂłn de la mano de una autĂ©ntica ingenierĂa previsional. Para el cientista polĂtico, el anterior episodio fue uno de los puntos de inflexiĂłn para el surgimiento del “Movimiento No + AFP”, otra expresiĂłn de la demagogia y la estridencia polĂtica que se cristalizĂł en 2016, donde la tĂłnica pasa por no asumir la responsabilidad por los efectos de posiciones ni planteamientos, otro punto negativo de 2016, pero que lamentablemente devino en tendencia.
AsĂ las cosas, ÂżquĂ© expectativas se configuran para 2017 en el terreno polĂtico? En primer lugar, esperemos que el germen del populismo y la demagogia no logren impregnar aĂşn más el discurso polĂtico. TambiĂ©n serĂa deseable un mayor nivel de compromiso y responsabilidad cĂvica por parte de la ciudadanĂa, quienes deben entender que desentenderse de los asuntos pĂşblicos por la vĂa del abstencionismo electoral, no es el camino para dar forma a una democracia más robusta. Lo que está en juego es demasiado relevante como para prescindir de expresar sus opiniones y preferencias. "Por Ăşltimo, es necesario recomponer un clima de confianza que permita sustentar relaciones de dialogo y acuerdos como parte de las dinámicas propias de la polĂtica, de lo contrario, son las posiciones extremas las que se imponen, con los evidentes perjuicios en lo polĂtico, econĂłmico y social", añade RamĂrez.
