- Mientras un 56% del total de los encuestados no espera mayores cambios en la calidad de su empleo producto de la reforma laboral, se ha ido registrando una caída importante en el porcentaje que estima que producto de ésta la calidad mejorará (desde el 23% de diciembre de 2015). En tanto, un 13% cree que su situación laboral mejorará.
- En cuanto a las expectativas, un 19% (17% en diciembre de 2015) cree que la situación de empleo en el país mejorará de aquí a 3 meses y sólo un 22% (34% en 2015) que ésta empeorará. De esta forma aumenta de manera importante el porcentaje de quienes creen que la situación se mantendrá: 58% (46% en 2015).
- Mejor aún es la apreciación de los encuestados frente a la situación de empleo a 12 meses, ya que un 29% cree que mejorará (20% hace un año) y 20% que empeorará (29% hace un año).
- De la misma manera, el porcentaje que tiene al menos a uno de sus miembros sin trabajo disminuye respecto a las mediciones de marzo, junio y septiembre y se acerca a lo observado en 2012-2013, ubicándose en 35% (44% en 2015).

En cuanto a las expectativas para los próximos meses, un 19% (17% en diciembre de 2015) de los encuestados espera que la situación general de empleo mejore en los próximos 3 meses y sólo un 22% (34% en 2015) espera que la situación empeore en el mismo lapso de tiempo.
Al alargar a 1 año el plazo para la pregunta anterior se presenta un escenario aún más auspicioso, volviéndose a los niveles previos a los de la discusión de la reforma laboral. Un 29% cree que mejorará (20% en diciembre de 2015) y un 29% de los encuestados cree que la situación de empleo empeorará (frente al 20% de diciembre de 2015).
De la misma manera, el porcentaje que tiene al menos a uno de sus miembros sin trabajo disminuye respecto a las mediciones de marzo, junio y septiembre y se acerca a lo observado en 2012-2013, ubicándose en 35% (44% en 2015).
Dentro de las familias que tienen al menos un desempleado dentro de su hogar, en un 43% de los casos uno de ellos corresponde al jefe de hogar, cifra bastante menor a las últimas mediciones (60% en diciembre de 2015 y 54% en septiembre de 2016).
En esta misma línea, en la pregunta sobre el plazo en que cree que el familiar desempleado tendrá oportunidad de encontrar trabajo, la mayoría (un 44%) cree que lo hará en 3 meses, manteniéndose en los niveles de hace un año atrás. En tanto, quienes creen que lo hará en un plazo de 12 meses llega a 29%.
Lo que no parece retroceder de forma significativa es el nivel alto o muy alto de temor a perder el empleo (46%), que se mantiene elevado con respecto a años previos, pero en su menor valor en lo que va del año.
Igualmente, pese a algo de mejora, el 62% de los encuestados cree que el Gobierno NO ha hecho lo necesario para disminuir el desempleo (64% hace un año).
PREGUNTAS DE COYUNTURA: REFORMA LABORAL
Mientras un 56% del total de los encuestados no ve mayores cambios en la calidad de su empleo producto de la reforma laboral, se ha ido registrando una caída importante en el porcentaje que estima que producto de ésta la calidad mejorará (desde el 23% de diciembre de 2015). En tanto, un 13% cree que su situación laboral mejorará.
Al preguntar respecto al impacto de la reforma en cuatro ámbitos: remuneraciones, horario, relación con el empleador y seguridad y estabilidad laboral, se aprecia que prácticamente la mitad los encuestados no esperan mayores efectos y que el porcentaje de encuestados que ve un deterioro cae de manera significativa, prácticamente empatando a aquellos que ven mejoras.
En materia de remuneraciones, un 58% plantea que éstas se mantendrán (52% en junio de 2016); un 14% que empeorarán (21% en junio de 2015) y un 9% que mejorarán (13% en junio de 2016).
En cuanto al horario, un 63% piensa que se mantendrá (62% en junio de 2016); un 8% que empeorará (14%) en junio de 2016) y un 9% que mejorará (al igual que en la medición anterior).
Con respecto a la relación con el empleador, un 52% cree que ésta se mantendrá y un 13% que mejorará, manteniéndose las cifras de la medición de junio de 2016). En tanto, un 13% cree que empeorará (19% en junio de 2015).
Finalmente, en cuanto a la seguridad y la estabilidad laboral, un 11% cree que mejorará (10% en junio), un 50% cree que se mantendrá (46% en junio) y 17% que empeorará (29% en junio).
Al preguntar sobre la percepción de huelga o paralización en la próxima negociación colectiva de su trabajo, se observa un escenario poco claro, donde la respuesta más frecuente es No sabe/No contesta (Ns/Nc), con un 39%. De todas formas, sólo el 16% de los encuestado ve que la posibilidad es menor que la última vez y un 45% cree que es igual o mayor que en el pasado.
Acerca de la apreciación personal sobre el rol de los sindicatos, un 35% cree que éstos no cambian mayormente las relaciones, mientras que un 25% estima que las facilitan y un 16% que la dificultan. Al igual que en la pregunta anterior, aunque en menor medida, sorprende el alto porcentaje de Ns/Nc.
La encuesta, de carácter trimestral, tiene un margen de error asociado de 3,26 puntos porcentuales y forma parte de una serie de sondeos de opinión pública que Libertad y Desarrollo realiza en forma periódica. En este caso, se trató de encuestas telefónicas a 805 personas mayores de 18 años correspondientes a las principales ciudades del país, las que representan al 71% de la población adulta.
VEA ACÁ TODOS LOS RESULTADOS DE LA ENCUESTA DE PERCEPCIÓN DEL DESEMPLEO LYD DE DICIEMBRE 2016