
A lo largo de este año, han sido escasos los esfuerzos por parte de este Gobierno por entregar soluciones que realmente ayuden a instaurar la paz social en la zona. Una de las iniciativas de la actual administración fue dar paso a la Comisión Asesora Presidencial de La Araucanía, liderada por Monseñor Héctor Vargas, de la cual conoceremos sus conclusiones en enero próximo. Por otro lado, en el Congreso se dio paso a una Comisión Investigadora de Actos de Gobierno en relación a la situación de inseguridad que se vive en la Región de La Araucanía. En dicha instancia, se propuso una serie de soluciones que efectivamente podrían ayudar a generar condiciones de paz –como es la modificación de la actual legislación indígena-, sin embargo, otras persisten en un diagnóstico equivocado.
Hoy, la Presidenta Bachelet visitó la Araucanía por cuarta vez en su mandato. Durante su breve visita anunció un incremento en los fondos que destina el Gobierno a la región y la reiteración de un Proyecto Araucanía. Además, señaló que “es necesario el reconocimiento constitucional y representación política de los pueblos indígenas en el Congreso”. En este punto cabe señalar que, un reconocimiento constitucional no necesariamente se posiciona como una prioridad para los mapuche, pero de ser efectivo, puede producir una colisión con otros derechos (propiedad, etc). Del mismo modo, los anuncios respecto de la representación política indígena en el Congreso, no logran generar reales soluciones al conflicto y peor aún, medidas como estas pueden distorsionar la voluntad ciudadana favoreciendo a minorías radicalizadas que no necesariamente representen a una amplia mayoría mapuche.