El Instituto Nacional de EstadĆsticas (INE) dio a conocer el registro para el quinto mes del aƱo 2016 del Ćndice de Precios del Consumidor (IPC), el cual registró una variación mensual de 0,2%, algo por debajo de las expectativas del mercado, recogidas en la Ćŗltima Encuesta de Operadores Financieros (EOF) realizadas por el Banco Central de Chile (BCCh) a fines de mayo, pero en lĆnea con la Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) de la misma institución, conocida a comienzos del mes antes de que el peso volviera a depreciarse.
Con este nuevo registro, la variación en doce meses continĆŗa ālentamente- acercĆ”ndose al rango meta del BCCh, manteniĆ©ndose en un 4,2% de variación en 12 meses. Vale la pena tener en mente que en agosto de 2015 se registró la variación mĆ”xima del Ćŗltimo aƱo, cuando se alcanzó un preocupante 5,0% en doce meses.
En concreto, siete de las doce divisiones de la canasta presentaron aumentos en sus precios ālo que sin embargo incluye una variación muy marginal en educación-, liderados por alimentos y bebidas no alcohólicas (con un aumento de 1,0% mensual), división que como es sabido es la de mayor peso en la canasta del IPC, con un 19,06%, lo que se traduce en una incidencia de 0,199 puntos porcentuales (o prĆ”cticamente el 100% de la variación mensual).
Una situación que naturalmente es mĆ”s perjudicial para las familias de menores ingresos quienes, de acuerdo a mediciones como la Encuesta de Presupuestos Familiares del mismo INE, (insumo utilizado en la construcción de la canasta del IPC), destinan a la compra de alimentos una fracción de sus ingresos que prĆ”cticamente duplica al promedio de las familias chilenas. Ahora bien, en lo que va del aƱo la variación acumulada de los alimentos es de tan solo un 0,6%, muy por debajo del casi 4,5% del aƱo pasado y lejos del casi 10% interanual registrado a fines de 2014. Ā
Al igual que en abril, la segunda categorĆa de mayor incremento es Bienes y Servicios Diversos, con un alza mensual de 0,4% respecto a abril, lo que se traduce en 0,033 puntos porcentuales de incidencia mensual.
En cuanto a las bajas, lidera Recreación y Cultura con una baja de 0,6% (equivalente a -0,036 puntos de la variación agregada) producto de bajas en bienes tecnológicos como computadores, medios de grabación y pelĆculas digitales.
Aunque por ahora su impacto es menor, una división que venĆa registrando disminuciones en sus precios en los Ćŗltimos meses y ayudando a la convergencia, pero que ahora vuelve a mostrar aumentos, es Transporte. Lo anterior producto de que el precio internacional del petróleo, y el combustible han aumentado, revertiendo parte de la caĆda de los Ćŗltimos dos aƱos (cotizĆ”ndose el WTI a fines de mayo en casi a US50 el barril), a lo que en parte se suma el efecto de una nueva depreciación del peso respecto al dólar en mayo āpero que se revierte en junio-. Esta alza se tradujo en un aumento de 3,2% en solo un mes para la gasolina, pese a lo cual aĆŗn acumula una variación negativa en el aƱo.
Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, explica que la convergencia hacia el centro del rango meta del BCCh continĆŗa de manera gradual, en linea con las proyecciones del Banco Central dadas a conocer en el mĆ”s reciente IPOM del dĆa lunes, en donde se reitera que el IPC volverĆa al rango meta del en el tercer trimestre y a niveles de 3% reciĆ©n en la primera mitad de 2017.
"De manera gradual, los indicadores subyacentes, aquellos que excluyen los productos mĆ”s volĆ”tiles ācomo alimentos y energĆa- Ā y que Ā por lo general tienden a entregar una idea mĆ”s clara del comportamiento de tendencia, comienzan a moderarse en lĆnea con esta economĆa poco dinĆ”mica y un mercado laboral ā y remuneraciones-Ā que comienza a mostrar mayor deterioro. De hecho, la reciente variación mensual negativa del IPCX -que excluye combustibles, frutas y verduras frescas- es un fenómeno que no se observaba hace mĆ”s de 36 meses, lo que de alguna forma confirma esta trayectoria de convergencia", seƱala el economista. Sin embargo, no se debe olvidar que la inflación de No Transables, en su mayor parte servicios sigue cercana al 5%, pese al poco dinamismo.Ā
En esta lĆnea, Francisco Klapp, asegura que un elemento que ha ayudado a contener la inflación es que la tendencia de depreciación del peso frente al dólar no ha continuado con demasiada fuerza āmĆ”s allĆ” del fenómeno de mayo -y de hecho, se ha revertido con fuerza en los primeros dĆas de junio. "Tal y como reconoce el Banco Central en su reciente IPOM, existe un riesgo de que el peso vuelva efectivamente a la senda de depreciación, y la trayectoria de tasas que decida la FED a mediados de junio serĆ” un elemento muy importante", seƱala el investigador.
Por Ćŗltimo tanto la polĆtica monetaria como fiscal, si bien aĆŗn ambas bastante expansivas, y aquĆ vale la pena recordar que la tasa de polĆtica en tĆ©rminos reales es solo levemente mayor a cero, han tendido a mostrar moderación, o al menos apuntanĀ en esa dirección, lo que tambiĆ©n ayuda a la normalización de la inflación.
En cuanto a las cifras concretas para las medidas de inflación subyacente, el IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, experimento una variación de -0,1% con respecto al mes anterior, en lĆnea con el IPCX1 (-0,1%), que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, disminuyó nuevamente 0,2 puntos con respecto al mes previo, alcanzando un 4,4% interanual, de manera similar al IPCX1 que pasó desde un Ā 4,2% a un 3,9%. El IPC SAE, que excluye alimentos y energĆa, y que es uno de los indicadores mĆ”s seguidos a nivel internacional disminuye tres dĆ©cimas, alcanzando un 4,3%.
En las próximas reuniones de PolĆtica Monetaria, con cada vez mĆ”s datos que revelan el deterioro de la situación laboral en el paĆs, datos recientes del IMACEC que decepcionan, expectativas de inflación a uno y dos aƱos que continĆŗan acotĆ”ndose, y un tipo de cambio por debajo de los $700, la probabilidad de una alza de tasa parece bastante baja. Sin embargo, eventuales aumentos en la tasa de los FED funds en EE.UU pone algo de presión sobre el Central.
