El recrudecimiento del conflicto en la zona de La AraucanĆa y sus alrededores ha llegado a niveles insostenibles: continĆŗan los ataques a recintos religiosos, predios e incluso ahora a comunidades ā como el reciĆ©n vivido por la comunidad Ignacio CayupĆ”n en Lautaro-. La agudización de la violencia por parte de grupos radicalizados, como hemos seƱalado en mĆŗltiples ocasiones, ha generado en la región una erosión del Estado de Derecho en conjunto con unaĀ notable distorsión en la representación pĆŗblica de los mapuche.
Los resultados de la reciente encuesta 
La encuesta tambiĆ©n evidencia que los Ćŗltimos ataques incendiarios realizados por grupos extremistas ā y por cierto minoritarios- que legitiman el uso de la violencia como recurso polĆtico ātales como la CAM y Weichan Auka Mapu- y que se han adjudicado la voz del pueblo mapuche, no representan los anhelos y deseos de una amplia mayorĆa. AsĆ, un 58% de ellos no respalda el uso de la violencia como mecanismo de reclamación de tierras, rechazo que se eleva al 64% para quienes viven en zonas rurales.
Otro aspecto que resulta interesante de seƱalar, y que viene a refutar el constante relato de la exclusión de los mapuche de la sociedad, es que un 82% de Ć©stos que viven en zonas rurales y un 73% en zonas urbanas manifiesta sentirse plenamente integrado a Chile. Sin embargo, dichas cifras no impide que se puedan realizar mayores esfuerzos en la materia, considerando que existe un alto porcentaje de mapuches que declara Ā que le gustarĆa integrarse aĆŗn mĆ”s. Dicha medición tambiĆ©n, demuestra una pĆ©rdida ciertos aspectos de la cultura mapuche como el lenguaje y tradiciones ceremoniales.