
En la oportunidad, la economista destacó que la discusión de las farmacias populares dejó en evidencia las diferencias de precios por parte de laboratorios y que éstas podrían explicarse por diferencias inherentes al “tipo de cliente”.
Explicó que, en promedio, los medicamentos en Chile no son los más caros del mundo ni de Latinoamérica, pero que se debe hacer un mayor esfuerzo por fomentar la competencia.