Juan Andrés Fontaine en Pulso: «La TPM debería llegar a 4,5% a fines de 2016… la política expansiva no funcionó para el crecimiento»

jafComo correcta, pero algo tardía, califica el ex ministro de Economía y consejero de Libertad y Desarrollo (LyD), Juan Andrés Fontaine, la decisión del Banco Central (BC) de completar dos alzas de la Tasa de Política Monetaria (TPM) en los últimos tres meses. La primera en octubre, mientras que la segunda se concretó la semana pasada.

Ahora para Fontaine la estrategia más apropiada que debe adoptar el BC es seguir la trayectoria diseñada por  la Reserva Federal (FED), la cual junto con subir su tasa de interés a un rango de 0,25%-0,50%, anticipó cuatro alzas de 25 puntos base en 2016, una por trimestre.

De esta manera, ve factible que en Chile el ente rector lleve la TPM a 4,5% a fines del próximo año, desafiando en parte lo que piensa el resto del mercado que la ve más abajo.

Si este incremento afectará el dinamismo de la actividad no es un tema que le inquiete, porque advierte que el bajo crecimiento no se resuelve con una política monetaria expansiva y eso quedó demostrado con el aumento que registró el Producto Interno Bruto (PIB) este año, el cual terminará en torno a 2% pese al impulso monetario y fiscal que había.

Usted fue crítico por la demora del BC en subir la tasa de interés. ¿Cómo evalúa el alza del jueves último de 25 puntos base? 

Me parece correcta e incluso la habría adoptado antes, realizando dos alzas consecutivas de 25 puntos base. Es más, desde hace algún tiempo he advertido que la política monetaria ha sido muy expansiva y que la decisión de bajar fuertemente las tasas de interés, si bien me parecía una opción válida como instrumento para reactivar la economía, dado el alza del precio del dólar  y las malas expectativas internas alerté  que esa estrategia de insuflar  la demanda iba a provocar más inflación que reactivación, y fue eso lo que ha pasado.

¿Fue un error entonces no subir antes la TPM pensando que  podía ayudar el crecimiento?

Efectivamente, cuando hay tan malas expectativas sobre la capacidad de crecimiento futuro, reactivar la demanda a través de la expansión del gasto público, del crédito, o la baja de tasas de interés, tiende más bien a provocar más alza de la inflación que a mejorar el crecimiento de la actividad, y eso es lo que ha pasado. Fue un error pensar que el bajo crecimiento podría superarse con una política monetaria expansiva. Eso no resultó, ya que el dinamismo responde a otros factores como expectativas y falta de confianza por las malas políticas internas, pero no era un problema monetario.

El BC señaló en su mensaje que la trayectoria futura de la TPM contempla “ajustes pausados” para asegurar la convergencia de la inflación a la meta. Esta frase fue interpretada como que habrá a lo menos dos alzas más en 2016, ¿comparte esa visión?

No me gusta esa estrategia de afirmar que serán dos alzas más, no lo sabemos. Lo que importa es la meta de  mantener la inflación en  3%. Lo que hace el BC al subir la TPM es dar la señal de que esa meta de inflación está amenazada y en consecuencia deberá actuar todo lo necesario para desactivar esas presiones. En el momento actual, con EE.UU. en un proceso parecido y considerando que la FED tiene enorme influencia en el mundo, lo probable es que el BC de Chile deba, más o menos, seguir lo que haga la FED.

¿Eso significa cuatro alzas el próximo año, ya que la FED comunicó esa trayectoria?

Así es. Si tuviera que hacer una proyección hoy eso me parece lo más sensato. Lo más probable es que la FED haga lo que su propio comité señaló en su última reunión, de un alza de 25 puntos base por trimestre a lo largo del próximo año. Es decir, la tasa de interés en Chile debería llegar a 4,5% a fines de 2016.

¿Pese a que la economía esté con un bajo crecimiento?

Si la economía está con un crecimiento bajo es porque hay una depresión de las expectativas por efecto de una situación externa con algunas complicaciones -en particular la caída del precio del cobre-, y la absoluta ausencia de políticas internas para promover las reformas necesarias para que Chile vuelva a crecer. En ese escenario, inyectarle dinero a la economía a través de tasas de interés expansivas no ayuda, y  sólo provoca inflación.

¿O sea, el BC debería dejar de lado las voces que afirman que también debe preocuparse del crecimiento y no sólo de la inflación?

El BC es explícito en decir que su mandato es controlar la inflación. Ahora, si la economía crece muy poco la inflación bajará, y en ese escenario no sería necesario subir la tasa. Eso es válido en ciertas circunstancias, pero cuando hay fuertes presiones de costos asociadas a salarios, a impuestos, a incertidumbre política, no me parece que sea el caso. Además existe también la llamada estanflación, que tiene que ver precisamente con estancamiento económico asociado con presiones inflacionarias.

¿Ese escenario se podría estar dando?

Este escenario es el que hemos estado viviendo en Chile últimamente. Si bien no es estancamiento, sí hay un proceso de desaceleración con presiones inflacionarias. Y en ese contexto, la mayor contribución que debe  hacer el BC al crecimiento es mantener las expectativas de inflación bajo control, y para eso es muy importante mostrarle al mercado preocupación por las alzas disparadas del precio del dólar y del IPC, y cuando están subiendo las tasas de interés en EE.UU. parece perfectamente lógico subirlas acá.

El BC enfatizó que la inflación se mantendrá sobre 4% hasta mediados del próximo año, ¿comparte esa visión?

Lo más probable es que la inflación se mantenga sobre el 4% durante la primera mitad del próximo año y que después empiece a descender un poco. Mi proyección para la inflación subyacente y total está  en torno a 4% para fines de 2016.

Para 2016 las expectativas de crecimiento del PIB se ubican en 2,2%, pero algunos economistas prevén que puede estar bajo 2%. ¿En qué  niveles lo ve?

Me resisto a ponerme tan pesimista. Para mí ya es suficientemente malo crecer entre 2% y 2,5%. Y cuando veo que esas son las proyecciones de la Cepal, cuyo corazón palpita cada vez que escucha hablar a algún economista de la Nueva Mayoría, no puedo quedarme tranquilo.

El BC sustenta sus proyecciones de crecimiento en una recuperación de las expectativas, sin embargo, eso no ha sucedido.

Mientras los proyectos  sigan en la misma dirección como han estado durante todo este año, centrados en discusiones meramente redistributivas y con un grado enorme de controversia política, vamos a seguir en este escenario de economía muy estancada y sin instrumentos para reactivarla.

¿Ve alguna señal de repunte en el corto plazo? 

Ha habido intentos valiosos del gabinete actual en la dirección de mejorar las expectativas. Uno de ellos son las modificaciones a la Reforma Tributaria. En el tema laboral he visto un intento muy parcial de moderar algunos aspectos para resguardar el derecho al trabajo y el derecho de los  empresarios a mantener sus empresas, a seguir funcionando; pero desgraciadamente cuesta ser optimista en ese contexto.

¿Cómo ha visto el debate? 

No me parece que haya una negociación parlamentaria como hubo en la Reforma Tributaria, veo más bien un temor del Gobierno y de algunos de sus parlamentarios respecto de una suerte de veto que impone la CUT y el Partido Comunista, sectores que son muy minoritarios en la política y  en el mundo laboral, y que sin embargo por razones difíciles de entender, se han enseñoreado de esto.

¿El ministro de Hacienda cómo ha actuado en ella?

Creo que la discusión laboral es mucho más compleja para un ministro de Hacienda, porque entran más actores, opiniones, prejuicios políticos o ideológicos, pero al final  éste es un tema de dirección importante de la Presidenta. Aquí no importa Valdés, sino el rumbo de quien lleva el timón que es la Presidenta. La pregunta es qué está pensando ella: ¿si quiere sacrificar el desempeño de la economía, las posibilidades de creación de empleos que estará asociado al funcionamiento razonablemente bueno del mercado laboral, o quiere realmente, para apaciguar a la CUT y al PC, avanzar hacia un régimen laboral como no existe en casi ningún país de la OCDE?

 

Fuente: Pulso.- 

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