
La primera es la necesidad de reponer en el texto legal la definición de huelga pacĆfica, ya que si ese hubiera sido el contexto, no tendrĆa el paĆs que lamentar la tragedia de la pĆ©rdida de una vida humana.
La segunda es que los dirigentes sindicales no parecen tener conciencia de la situación real de la empresa, planteando la total inamovilidad de beneficios, factibles en un escenario de gran bonanza, pero inviables cuando ésta se revierte, como ocurre en CODELCO y en el sector minero en general.
Esto muestra la complejidad de un piso mĆnimo muy rĆgido, no sólo para la sostenibilidad de las empresas, sino tambiĆ©n para los mismos trabajadores. La imposibilidad de modificar de los beneficios, cualquiera sea la situación de la empresa, lleva finalmente a que los trabajadores no se vean beneficiados en perĆodos buenos, ya que los empleadores necesariamente se cuidarĆ”n de entregar recompensas que no puedan mantener a perpetuidad.
Por algo serĆ” que los paĆses que han servido como modelos para este proyecto de reforma laboral estĆ”n haciendo dificultosos esfuerzos por flexibilizar su legislación laboral. Los que no han podido hacerlo no logran aĆŗn salir aĆŗn del estancamiento.
Carta de Cecilia Cifuentes,Ā Economista Senior deĀ Libertad y Desarrollo, al Director de La Tercera.-