ANUNCIO DE GRATUIDAD EN EDUCACIÓN: DISCRIMINACIÓN INJUSTA E INEFICIENTE

María Paz ArzolaLa Presidenta Bachelet, en su discurso del 21 de mayo de ayer, señaló que para el año 2016 se avanzaría hacia la gratuidad total para los alumnos del 60% de menos recursos que estudiaran en universidades del Consejo de Rectores (CRUCH) y en centros de formación técnica e institutos profesionales acreditados y sin fines de lucro.

Para la Investigadora del programa Social, María Paz Arzola, la discriminación elegida por el Gobierno en relación al tipo de institución –en vez de la necesidad del estudiante independiente de dónde haya decidido estudiar- es injusta e ineficiente.

“Es injusta porque deja afuera a estudiantes provenientes de familias del 60% de menores recursos que estudian en instituciones que no serán incluidas en este compromiso. E ineficiente porque el criterio elegido –CRUCH no CRUCH- no tiene necesariamente relación con los estándares de calidad”, explica la investigadora.

Para argumentar lo anterior, en la tabla a continuación se revisan los indicadores disponibles sobre calidad universitaria en educación superior: años de acreditación y publicaciones ISI[1]. Dentro del CRUCH las universidades estatales tienen un relativamente bajo estándar  de calidad, pero además con respecto a las universidades fuera del CRUCH que están suscritas al sistema de admisión vía PSU.

CUADRO CRUCH

En cuanto a sus publicaciones, las universidades del CRUCH muestran una gran heterogeneidad en lo que dice relación con la investigación. Las universidades estatales tienen en promedio un menor número de publicaciones ISI que las universidades privadas del CRUCH (136 versus 250), lo que es aún más evidente si excluimos del grupo de universidades estatales a la Universidad de Chile (con 1.081 publicaciones), que difiere significativamente del resto, bajando aún más el promedio de publicaciones de las universidades estatales (69 publicaciones)y por lo tanto aumentando la brecha de éstas con las privadas. Lo anterior es válido aun comparando a las universidades estatales sin la Universidad de Chile con las privadas del CRUCH sin la Universidad Católica (69 versus 170 publicaciones). Adicionalmente, si se comparan estos valores con las universidades privadas que no pertenecen al CRUCH, pero que suscribieron al sistema de admisión vía PSU (65 publicaciones promedio), vemos que el indicador promedio para las universidades estatales (sin Universidad de Chile) es similar.

La conclusión anterior respecto a la heterogeneidad al interior del CRUCH es igualmente válida si se compara el promedio de publicaciones corrigiendo por el número de docentes con jornada completa equivalente (JEC): las universidades estatales tienen un promedio inferior que las privadas (0,199 frente a 0,288), lo que se acentúa al excluir a la Universidad de Chile (0,170), dejándolas en un promedio similar a las universidades privadas no pertenecientes al CRUCH, pero con sistema de admisión vía PSU (0,123).

Años de acreditación

El indicador de años de acreditación también muestra la heterogeneidad existente al interior del CRUCH. Las universidades estatales tienen un promedio de años inferior que las privadas (4,1), tanto pertenecientes al CRUCH (5,5), como fuera de éste pero adscritas a la PSU (5,1). Lo anterior es especialmente preocupante cuando se excluye del grupo de universidades estatales a la Universidad de Chile, con lo que el promedio de años de acreditación cae a 3,9 años.

Según María Paz Arzola, de la información anterior se desprende que las universidades del CRUCH, especialmente estatales, sin contar a la Universidad de Chile que sobresale de forma muy notoria por sus indicadores, tienen un menor promedio de publicaciones ISI, así como un menor número de años de acreditación que instituciones privadas que quedarán fuera del beneficio anunciado ayer por la Presidenta. "Así, esta medida no sólo es injusta para los alumnos del 60% de menores ingresos que no se verán beneficiados; también es una medida injusta en términos de considerar los indicadores de calidad o de generación de bienes públicos como los que acabamos de revisar", enfatiza la investigadora.

[1] ISI por su sigla en inglés (Institute for Scientific Information).

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