
De hecho, asegura que es muy probable que se equivoque.
¿Qué balance hace de lo obrado en el Gobierno anterior por Corfo?
Hubo un enfoque que me pareció correcto porque se incentivó a que la Corfo fuera un apoyo para los sujetos de crédito que son menos atractivos para los bancos y focalizar todos los programas de crédito de la Corfo a pequeñas empresas.
¿Ve sólo puntos a destacar?
Lo que sí me pareció más dudoso es que de alguna forma había aquí un negocio que para los bancos era atractivo. A pesar de eso, las tasas de interés a los que se dieron los créditos fueron relativamente altas. No hubo una reducción. Lo que se hizo fue ocupar a la Corfo para garantizar esos créditos. Al final, la Corfo era intermediaria.
¿Cree que es adecuado el control de los recursos que se entregan?
No sabría responder esa pregunta, porque allí uno tendría que tener una evaluación del riesgo de crédito de esos sujetos.
Hasta donde se vio, las tasas de cartera vencida eran bastante bajas, pero fue un periodo de bonanza económica.
Los recursos que entregó Corfo desde 2010 a 2014 fueron de US$1.700 millones.
Sí, fueron cifras muy altas. Creció fuertemente el crédito a la pequeña empresa con garantía Corfo.
¿Está de acuerdo con que se retome la política de clústers?
Es muy difícil poder predecir cuáles serán los sectores que van a ser los más dinámicos en el futuro. Hay ejemplos muy claros como el desarrollo astronómico. Eso no lo previó nadie.
Es muy probable que la autoridad se equivoque al definir los polos de desarrollo.
Fuente: Pulso.-