
Con esto, el registro en doce meses para enero de 2015 retrocede un 4,5% todavía por encima del límite superior del rango meta del Banco Central, pero lejos de los registros del cuarto trimestre cuando la variación interanual se acercaba peligrosamente al 6%
Nueve de las doce divisiones de la canasta presentaron aumentos en sus precios (aunque educación se mantuvo prácticamente constante a la espera de los ajustes de marzo), mientras que tres mostraron caídas, donde nuevamente destacan las pronunciadas bajas de transporte y vestuario. En las alzas, como ya ha sucedido en un par de ocasiones desde la aprobación de la ley 20.780 de reforma tributaria que incluyó nuevos gravámenes a alcoholes y tabacos, los cigarrillos volvieron a ajustar al alza sus precios (6,4% mensual) y dado su peso en la canastas (1,5% del total) impactaron fuertemente el registro agregado y a su división –Bebidas Alcohólicas y Tabaco- que en 12 meses acumula un aumento de 15%. Entre las caídas, por división, Transporte con una nueva variación de -1,6% mensual y una gran importancia en la canasta (14.5% del total) presentó la mayor incidencia negativa de -0.228 puntos, influido naturalmente por la caída internacional en el precio del crudo (WTI), el cual en diciembre y enero cayó un 23% y 8%, respectivamente.
Francisco Klapp, investigador del Programa Económico de LyD, explica que si bien el indicador agregado presenta un moderación en los últimos 3 meses que -sin duda- ayuda al bolsillo de los chilenos, una mirada a los indicadores subyacentes, que excluyen los productos más volátiles, muestra que el fenómeno se explica en gran medida por precios de energía (gasolina, diesel, gas de cañería, gas licuado, etc.), los que caen un 5,5% en el mes. Ahora, esta caída debería continuar ayudándonos al gradualmente traspasarse a menores costos de producción de no transables en Chile, los cuales aún continúan aumentando rápidamente de precio. "Ahora, el riesgo es que la caída en el petróleo sea más transitoria de lo que en un comienzo se pensó, de hecho los precios de los futuros indicarían una convergencia relativamente pronta a US$ 70 el barril, con lo que el efecto sería más acotado", acota el economista.

En concreto, las medidas de inflación subyacentes, IPCX, que excluye combustibles, frutas y verduras frescas, experimentó una variación de 0,6% con respecto al mes anterior, en línea con el IPCX1 (0,6%), que corresponde al IPCX menos carne y pescados frescos, tarifas reguladas de precios indexados y servicios financieros. Como resultado de lo anterior, la inflación subyacente, IPCX, en doce meses aumentó con respecto al mes previo, alcanzando un 5,5% interanual, mientras que el IPCX1 alcanza un 5.0%. Por su parte, como se adelantaba, la inflación de transables fue nuevamente negativa con -0,3% en términos mensuales y, medida en doce meses se modera a un 3,9%. En el caso de no transables, el registro mensual tuvo una variación de 0,5% lo que se traduce en un aumento del indicador interanual en 5,4%.
Con todos estos antecedentes, los últimos resultados del IPC continúan mostrado un aumento de precios –en medidas subyacentes- relativamente dinámicos, especialmente al considerar la estancada demanda interna.
En las próximas reuniones de Política Monetaria no resulta del todo claro -y así lo refleja la Encuesta de Expectativas del Banco Central- que se relaje aún más la política monetaria. Esto, al considerar la dinámica de las mediciones subyacentes actuales y que las tasas largas a nivel mundial –aquellas más relevantes para los proyectos de inversión- aún se encuentran históricamente bajas, lo que tiende a disminuir los efectos de la política monetaria expansiva tradicional.