El Banco Central dio el último IMACEC que restaba de 2014, el cual registró un mes con algo de mejor desempeño, levemente mejor de lo adelantaban algunos de los indicadores sectoriales que habíamos conocido a fines de enero, con una variación de 2,9% en comparación con igual mes del año anterior. Un registro bastante similar a la primera mitad del año, pero -sin duda- superior al momento más lento del año cuando se registrara una expansión en el tercer trimestre de un 0,8%, lo que no se observaba desde 2009.
De esta forma el indicador mensual de actividad se sitúo por encima de las moderadas expectativas de los analistas, las cuales se ubicaban en torno a 2%, considerando el desempeño regular de los indicadores de comercio, industria y producción minera del INE conocidos a fines del mes pasado.
En concreto, este resultado es 1,6 puntos porcentuales mayores a la expansión del mes anterior en 12 meses, y 0,3 puntos mayores que el entregado el mismo período un año atrás, lo que no parece demasiado alentador.

Con respecto a la serie desestacionalizada, ésta resultó algo más saludable que la serie sin correcciones, con un crecimiento de 3,1% en comparación con igual mes de 2013, que contaba con el mismo número de días hábiles. Mientras que con respecto al mes anterior el indicador crece en un 1,4%.
Un elemento a considerar es el análisis de la velocidad del IMACEC (comparación de promedios trimestrales consecutivos desestacionalizados y anualizados) respecto al mes precedente, el cual aporta antecedentes adicionales sobre la eventual capacidad de la economía para repuntar, y aunque en el margen sugiere un levado repunte este se explica en gran medida por la bajísima base de comparación del tercer trimestre, el cual mostró una expansión de apenas 0,8% en 12 meses.
En este contexto el Banco Central optó en enero por mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en un 3,0%, en línea con lo que adelantaban diversas encuestas, esto en un contexto de expectativas de inflación aún fuertemente ancladas en 3,0% para el horizonte relevante, sumado a la rápida convergencia de la inflación producto de una demanda interna que no crece y la conocida caída en el precio del crudo, lo que sí aún no se ha traspasado a indicadores subyacentes. "Con todo, el mercado parece esperar que hubiera una, o incluso dos, nuevas rebaja de la TPM a comienzos del año 2015", comenta Klapp.