El reporte anual de Index of Economic Freedom de la Heritage Foundation es reconocido como una de las mediciones de libertad económica más prestigiosas. El Índice de Libertad Económica mide el impacto de la libertad y los mercados libres alrededor del mundo.
Este índice se construye a partir de 12 componentes o aspectos de la libertad económica agrupados en 4 grandes categorías:
(1) Estado de derecho;
(2) Tamaño del gobierno;
(3) Eficiencia regulatoria;
(4) Apertura del mercado.
Cada componente recibe un puntaje que va entre 0 y 100, donde un valor más alto representa un mayor nivel de libertad económica. Cada edición mide el desempeño de los países en el año anterior.
En la edición 2026, el ranking es encabezado por Singapur (84,4), Suiza (83,7), Irlanda (83,3) y Australia (80,1), que mantienen una clasificación de economías libres. Mientras que los países con peor desempeño son Corea del Norte (3,1), Cuba (25,2), Venezuela (27,3) y Sudán (32,5).
A nivel latinoamericano, el ranking es liderado por Chile, en la 17° posición (74,3), seguido de Uruguay en el 32° puesto (69,8) y Costa Rica en el 37° lugar (69,1). En tanto, Cuba (175°), Venezuela (174°) y Bolivia (168°) son los países con peor desempeño en la región.
De esta forma, nuestro país se situó en el 17° puesto con un puntaje de 74,3, de entre 176 países analizados (Figura 1). Respecto al registro del año anterior, Chile subió un puesto en el ranking global y aumentó su puntaje general en 1,1. Este resultado estuvo guiado por mejoras en los componentes de Efectividad judicial, Gasto del gobierno, Salud fiscal y Libertad monetaria. Mientras que otros componentes como los Derechos de propiedad, Integridad del gobierno, Libertad de emprendimiento y Libertad laboral sufrieron un deterioro.
En términos generales, estos resultados parecen estar explicados, principalmente, por una consistente reducción de la inflación, que se ubicó por debajo de lo proyectado durante el año. A su vez, debido a cómo se construye y mide cada componente, la mejora en la salud fiscal evidencia una mejora debido a que finalmente sale de la medición el efecto pandemia. A este respecto, la medición considera el balance fiscal de los últimos tres años, por lo que el resultado del balance fiscal es menos negativo que los anteriores (que incluían los deterioros fiscales de la pandemia).
A pesar de las mejoras recientes, Chile aún presenta un nivel de libertad económica inferior al de 15 años atrás, cuando llegamos a situarnos en la 7° posición a nivel global.
Según el economista de LyD, Nicolás Durán, “si bien Chile mantiene su liderazgo regional en libertad económica, el país aún debe recuperar las condiciones institucionales y económicas que hace una década lo ubicaban entre los más libres del mundo”.
