El Ministerio de Salud dio a conocer las listas de espera correspondientes al tercer trimestre de 2025, mostrando que, comparado con igual periodo del año anterior, el número de personas que esperan por una atención de salud cayó levemente (-0,9%), quedando el número total en 2.577.852 pacientes.
Esta última cifra se desglosa en un alza en el número de intervenciones quirúrgicas retrasadas que subió un 1% respecto al trimestre previo y 9% respecto al tercer trimestre de 2024. En el caso de las nuevas consultas de especialidad, se vio una disminución tanto a 12 meses como respecto al trimestre anterior, acumulándose un total de 2,1 millones de personas esperando por un médico especialista. En tanto, hay poco más de 77 mil personas con atenciones GES retrasadas, marcando una caída de 8% respecto al año anterior, pero un alza de 2% respecto al segundo trimestre de 2025.
Así, respecto al septiembre de 2024, hay casi 24 mil personas menos esperando por atención de salud.

En cuanto a los tiempos de espera, la tendencia descendente postpandemia se mantiene, pero el nivel de caída en los tiempos promedio parece haberse estancado.
El promedio de días de espera para ser atendido en el caso del del GES cayó dos días respecto al año anterior (de 138 a 136 días). Para las consultas de especialistas se ve una caída más pronunciada (tiempo promedio cae 7%), pero la espera sigue siendo de casi un año (341 días). Algo similar a lo que se ve en las intervenciones quirúrgicas, con una caída equivalente, pero con un promedio que supera los 13 meses de espera.

Además, durante el periodo enero-septiembre del presente año se suspendieron más de 24 mil cirugías, un alza de 7% respecto al año anterior. 7 de cada 10 cirugías suspendidas corresponde a “razones administrativas” o problemas con los equipos quirúrgicos, lo que refleja una falta de gestión a nivel de los hospitales del Estado. Por otro lado, en el mismo periodo, se estima que 26.515 personas fallecieron mientras esperaban por ser atendidos por un médico especialista o por una intervención quirúrgica.
Si bien la caída en el número total de personas en lista de espera es un hito positivo, desde que asumió este Gobierno esa cifra ha subido un 25% y suma más de 500 mil personas[1]. Esto en un contexto, donde el país ha aumentado significativamente su gasto en salud —es el tercer país de la OCDE con mayor aumento real del gasto per cápita en salud entre 2019 y 2024— y hoy ya destina más del 10% del PIB al área, por sobre el gasto promedio de los países más desarrollados.
Resolver esta situación requiere de medidas de corto y largo plazo. Entre las primeras, se requiere un mejor uso de datos y promover una mayor asociación público privada, por ejemplo, con un uso más intensivo de las herramientas con las que hoy cuenta el Estado para la atención oportuna de la población, como las licitaciones que Fonasa realizó el año pasado, y mejorar la productividad de la salud estatal. Entre las medidas de más largo plazo, se debe apuntar a que Fonasa realmente juegue un rol como asegurador y defienda la oportunidad de atención de sus afiliados. Para ello el asegurador
[1] Si se compara con el cierre al primer trimestre de 2022.