El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer las cifras laborales correspondientes al trimestre móvil mayo –julio de 2025. La tasa de desocupación nacional se ubicó en 8,7%, cifra similar al dato del mismo período del año anterior. En 12 meses, el empleo y la fuerza de trabajo crecieron 0,8%, mientras que los desocupados lo hiceron en 1%. (Gráfico N°1).

El empleo creció 0,8% respecto de igual periodo del año anterior, lo que significa una creación de casi 73.000 nuevos puestos de trabajo, uno de los registros más bajos sin considerar la pandemia. Este menor ritmo de crecimiento ha sido persistente desde el último trimestre de 2022, a pesar de un repunte que se observó el primer semestre de 2024. Con todo, la tasa de ocupación continúa situándose por debajo de lo que alcanzó antes de la pandemia[1], faltando por recuperar cerca de 293.000 puestos de trabajo, los que se concentran en jóvenes y mayores de 55 años, en especial, entre quienes tienen más de 65 años (ver gráfico Nº 2).

El empleo sigue creciendo a tasas históricamente bajas, aunque la creación de casi 73.000 puestos de trabajo, es mayor a la alcanzada en términos anuales el trimestre inmediatamente anterior. No obstante, desde marzo que el empleo formal ha mostrado una moderación en sus tasas de crecimiento anual, reportando en el último dato un crecimiento de 3%, mientras que el número de trabajadores informales disminuyó un 5%, tasa menor a los cuatro registros anteriores. La informalidad continúa siendo un tema preocupante pues son cerca de 2.430.000 personas que se encuentran en esta categoría ( Ver gráfico Nº 3).

En más detalle, los puestos de trabajo que se crearon son el resultado neto de una destrucción de empleos informales (127.125) y creación de empleos formales (199.954). Respecto de este último, durante los últimos meses se han creado trabajos formales por cuenta propia, mientras se destruyen otros de la misma categoría pero informales. Es necesario contar con más información para entender lo que está detrás de estas cifras, pues, desde que se tienen registros diferenciados entre trabajadores formales e informales por parte del INE, no se había observado una formalización de trabajadores cuenta propia de esta magnitud (ver gráfico Nº 4).

Con todo, el panorama del mercado laboral sigue mostrando poco dinamismo, con una tasa de desempleo que se mantiene cercana el 9%, y con una baja tasa de ocupación que afecta no solamente a mujeres, sino que tambien a jóvenes y mayores de 55 años. Por lo que urgen medidas que permitan aumentar la inversión, crear más empleos formales y mayor participación femenina.
[1] Dato al trimestre terminado en febrero de 2020.