El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer las cifras del Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el mes de julio de 2025, el cual registró una variación mensual de 0,9%, acumulando 4,3% en los últimos 12 meses, muy por sobre el 0,6% esperado por el mercado.
En julio, llama la atención que doce de las trece divisiones de la canasta contribuyeron al alza mensual del IPC mensual, en donde la mayor incidencia se observa en la división de Vivienda y servicios básicos, con un aumento de +1,5% mensual y una incidencia de 0,275 puntos porcentuales (p.p.) en la variación del mes. Los productos más relevantes en esta alza fue el suministro de electricidad con un aumento de 7,3%, incidiendo 0,239 p.p., y la parafina, con un alza de 8,5% y una incidencia de 0,015 p.p. Otra de las divisiones que tuvo mayor incidencia fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una variación mensual de +0,9% y una incidencia de 0,192 p.p. Las alzas más importantes fueron las carnes (+1,8%) y los lácteos, bebidas vegetales y huevos (+2,2%).
De esta forma, la variación anual del IPC aumentó de 4,1% en junio a 4,3% en julio. El IPC subyacente —que excluye los precios volátiles— también aumentó de 3,8 a 4,0% en el mismo período, y el componente volátil pasó de 4,6 a 4,7% interanual (ver Gráfico).

Pese a esta aceleración generalizada en el margen, las perspectivas de mediano plazo siguen ancladas a la meta del 3%.
En la Reunión de Política Monetaria del mes de julio, el Consejo del Banco Central decidió reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos base, llevándola al 4,75%, y ha anunciado que durante los próximos meses la TPM irá aproximándose a su rango de valores neutrales.