A pesar de que a mayo de este año el gobierno ya ha destinado más de $167 mil millones en total en el Plan Calle sin Violencia y la Política Nacional Contra el Crimen Organizado, no se perciben ni registran avances concretos en la lucha contra la delincuencia.
Según los datos de la ENUSC 2024, la victimización de hogares aumentó significativamente, alcanzando un 23,5%, nivel similar al registrado antes de la pandemia (23,6%). Además, en comparación al 2023, se mantienen prácticamente sin variación las cifras de victimización por delitos violentos (8,5%) y la proporción de delitos que se denuncian a las policías (55%).
Por otro lado, el temor a la delincuencia se ha instalado con fuerza: un 87,5% cree que la delincuencia aumentó en el país en los últimos 12 meses, mientras que 74,5% opina lo mismo de su comuna y 50,8% de su propio barrio. Este pesimismo se refleja también en la expectativa de victimización: un 57% cree que será víctima de un delito en los próximos 12 meses. Asimismo, al menos un 65,7% de los chilenos ha dejado de realizar alguna actividad por miedo a la delincuencia, como, por ejemplo, usar celular en público, caminar por ciertos lugares o salir de noche, entre otras.
Estos datos revelan una preocupante desconexión entre la inversión pública en seguridad y la realidad que viven miles de familias a diario, que siguen enfrentando con temor la violencia y el crimen organizado.

