El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer las cifras laborales correspondientes al trimestre móvil enero – marzo de 2025. La tasa de desocupación nacional fue de 8,7%, sin variación respecto al mismo período del año anterior. Esto se explica porque la fuerza de trabajo y los ocupados crecieron 0,9%. Por otro lado, la tasa ajustada por estacionalidad, se ubicó en 8,5%, sin variaciones respecto del trimestre inmediatamente anterior (Gráfico N°1).

El crecimiento anual del empleo ha sido uno de los más bajos de los últimos años . En efecto, solo se crearon 80.153 puestos de trabajo, equivalente a un crecimiento anual de 0,9%, ritmo similar al del registro anterior. Con el levantamiento de las cuarentenas hacia 2021 el empleo creció a tasas relevantes de hasta 15% anual, sustentado principalmente en empleo informal. Desde entonces, el crecimiento ha ido deteriorándose, lo que refleja la poca capacidad de la economía para generar nuevos puestos de trabajo.

Durante gran parte del año pasado, el empleo creció sustentado en el empleo informal. Ahora bien, el poco crecimiento de estos últimos meses se explica en parte porque el empleo informal dejó de crecer. Así, mientras los trabajadores formales crecieron 4,1%, se destruyó 7,4% de los puestos de trabajo informal. No obstante, la informalidad continúa siendo un tema preocupante, pues son cerca de 2.420.000 personas que se encuentran en esta categoría.

En más detalle, los empleos generados en el último año son el resultado neto de la destrucción de 194.608 empleos informales y la creación de 274.761 empleos formales. Esto podría significar en el corto plazo un aumento de la tasa de desempleo, pues, la economía no está generando los suficientes puestos de trabajo formal para absorber a todos los trabajadores que dejan la informalidad[1]. (ver Gráfico Nº4).

Con todo, los datos muestran un mercado laboral débil con una baja creación de empleos y una tasa de desempleo que se mantiene alta, de 8,5% cuando se ajusta por estacionalidad, lo que da cuenta de una economía que no es capaz de generar los suficientes puestos de trabajo.
[1] De acuerdo a estimaciones del Ministerio de Hacienda, un trabajador informal tiene el 13,71% de probabilidades de transitar al desempleo si pierde su trabajo.