El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer las cifras laborales correspondientes al trimestre móvil noviembre – enero de 2025. La tasa de desocupación nacional fue de 8,0%, inferior en 0,4 puntos porcentuales (pp) al mismo período del año anterior. Esta disminución se explica porque la fuerza de trabajo creció a una tasa menor que la registrada por los ocupados (0,8% vs 1,3%), con una población desocupada que cayó 4,1%, en este mismo periodo de comparación. Por otro lado, la tasa ajustada por estacionalidad, se ubicó en 8,3%, disminuyendo 0,2 pp respecto del dato del trimestre anterior (Gráfico N°1).

El empleo registró en diciembre, una de las tasas de crecimiento más bajas de los últimos 5 años, ubicándose en 1,3% anual. Esto equivale a la creación de 120.685 nuevos puestos de trabajo. Tal como se observa en el siguiente gráfico, con el levantamiento de las cuarentenas hacia 2021 el empleo creció a tasas relevantes de hasta 15% anual, sustentado principalmente en empleo informal. Posteriormente, sin embargo, la tasa ha mostrado variaciones cada vez más bajas, lo que refleja la poca capacidad de la economía para generar nuevos puestos de trabajo, los que gran parte del último año fueron informales.

Adicionalmente, el bajo número de nuevos puestos de trabajo generados también es resultado de una menor cantidad de empleos informales que se crearon. En efecto, mientras los trabajadores formales crecieron solo al 3,1% (tasa similar a la alcanzada hace 1 año atrás), se destruyó el 3,4% de puestos de trabajo informal. No obstante, en los últimos dos registros se ha visto un cambio en la composición de los puestos de trabajo que se crean, la informalidad continúa siendo un tema preocupante pues son cerca de 2.450.000 personas que se encuentran en esta categoría.

Dentro del grupo de los informales, aumentó la creación del empleo asalariado informal (trabajadores que tienen un empleador pero que no cotizan) como ha sido la tónica en los últimos meses. Esto fue compensado con la destrucción de empleos por cuenta propia informal, lo que da como resultado neto una disminución de empleo informal. Por otro lado, se crearon algo más de 22.000 nuevos puestos asalariados públicos. Es decir, casi la cuarta parte del empleo que se creó es público (ver Gráfico Nº 4).

Con todo, los datos muestran un mercado laboral que sigue debilitado, con una baja creación de empleos y de ellos, una proporción importante son empleos públicos. La informalidad siguen siendo un problema relevante y continua afectado a cerca de 2.450.000 trabajadores. Asimismo, la tasa de desempleo continúa en niveles elevados, llegando al 8,3% cuando se ajusta por estacionalidad, lo que da cuenta de una economía que no es capaz de generar los suficientes puestos de trabajo.