En el contexto de la discusión de nuevas iniciativas de ley que implica mayor gasto fiscal, es bueno recordar las recomendaciones que ha realizado el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) en sus distintos informes presentados al Congreso y que aún siguen vigentes. En efecto, en su informe de octubre pasado[1], el CFA detalló los riesgos del actual escenario de estrechez fiscal tanto de corto como mediano plazo. Frente a estos riesgos, el CFA mencionó una serie de recomendaciones. Entre estas destacan:
- Preocupación por la sostenibilidad fiscal. El CFA hizo un llamado a que esta preocupación por la sostenibilidad fiscal se mantenga presente en la tramitación y análisis de los distintos proyectos de ley que tienen impacto fiscal.
- Calce entre los gastos permanentes y sus fuentes de financiamiento. Para la solidez fiscal debe existir un calce entre los gastos permanentes y sus fuentes de financiamiento, tanto en magnitud como en temporalidad, para los ejercicios presupuestarios y las proyecciones de mediano plazo. Esto implica que no debieran comprometerse gastos contra expectativas de ingresos, si no que esperar a que ellos efectivamente se recauden.
- Mejorar la precisión, prudencia y transparencia en las proyecciones de ingresos fiscales. El CFA también subrayó la necesidad de mejorar la precisión y prudencia en las proyecciones de ingresos fiscales, principalmente dadas las dificultades que ha tenido la autoridad para proyectar los ingresos actuales. Para esto sugirió que se instale una mesa de trabajo para el perfeccionamiento de sus modelos de proyección.
- Contener y ajustar el gasto. También recomendó fomentar la capacidad de contener y ajustar el gasto ante situaciones de menores ingresos estructurales, para así cumplir con la regla fiscal.
- La Ley de Cumplimiento Tributario no es suficiente para resolver la situación de estrés fiscal. El CFA planteó que, si bien la aprobación de la Ley de Cumplimiento Tributario es un avance importante en la reducción de la evasión y elusión tributaria como fuente de financiamiento permanente, no es suficiente para resolver la situación de estrés fiscal en la medida que la mayor recaudación se destine a gastos.
- Necesidad de generar fuentes adicionales de financiamiento permanente el crecimiento económico y las ganancias de eficiencia permanente en el gasto público. Dado que la Dipres proyecta que el estrés fiscal continuará a mediano plazo, el CFA reitera la necesidad de generar fuentes adicionales de financiamiento permanente, como el crecimiento económico y las ganancias de eficiencia permanente en el gasto público, dado que no habría más proyectos tributarios que generen nuevos ingresos fiscales en esta administración[2].
- Escenario de mediano plazo presenta nulas holguras de gasto fiscal. El CFA hace notar que el escenario fiscal para el mediano plazo logra estabilizar la deuda bruta bajo el nivel prudente de 45% del PIB, pero sigue siendo muy estrecho, lo que se refleja en nulas holguras de gasto fiscal para el período 2026-2029.
- Incluso un exigente escenario de convergencia hacia un BE de 0% del PIB no basta para recomponer el FEES ni para financiar nuevas políticas públicas. En el mediano plazo, una convergencia hacia un BE de 0% del PIB permitiría estabilizar la deuda bruta, pero no bastaría para recomponer el Fondo de Estabilización Económica y Social (FEES) ni para financiar nuevas políticas públicas más allá del gasto ya comprometido, salvo que se obtengan mayores ingresos permanentes.
- Sistematizar y publicar de manera integral todos los pasivos y activos fiscales. El CFA recomienda sistematizar y publicar de manera integral todos los activos y pasivos fiscales, ya que su dinámica en conjunto tiene un efecto sobre la sostenibilidad fiscal, lo que no necesariamente es capturado en los indicadores de BE y deuda bruta de la regla dual.
- Mayor transparencia y monitoreo de los otros requerimientos de capital. El CFA insiste en su recomendación de seguir avanzando en publicar una mayor apertura de todas las transacciones que requieren financiamiento, pero que no son parte de los gastos sobre la línea, para que cada concepto pueda identificarse en detalle y poder así monitorear y controlar de mejor manera su efecto en la deuda neta.
- Elaboración de análisis de sostenibilidad de largo plazo de la PGU y del FRP. El CFA hace presente que varias de las recomendaciones formuladas en el contexto de la discusión de la PGU no fueron acogidas y siguen vigentes, por lo que representan una oportunidad para que sean abordadas en el debate previsional. Entre ellas se destacan las relacionadas a:
- la necesidad de realizar un análisis de sostenibilidad de largo plazo de la PGU, dado que parte de su financiamiento se explicaba por provisiones de mediano plazo (2023-2026), que es un período muy acotado en comparación con el análisis que requieren las políticas previsionales y que, además, se daba en un contexto de déficit estructural;
- la elaboración, previa a la aprobación del Proyecto, de un estudio actuarial sobre la sostenibilidad del FRP, en virtud de lo dispuesto en la ley 20.128, sobre responsabilidad fiscal. Cabe hacer presente que la Dipres publicó en noviembre de 2022 el referido estudio actuarial, en el cual, aun cuando se realizan ejercicios de sensibilidad, no se incorporó la recomendación del CFA de que se contemple un crecimiento real para el parámetro de la PGU en línea con los salarios reales.
- Se debe contar con un estudio actuarial del FRP -como antecedente necesario para legislar- cada vez que se proponga una modificación al monto correspondiente a la pensión básica solidaria de vejez, pensión básica solidaria de invalidez, aporte previsional solidario de vejez y aporte previsional solidario de invalidez.En cumplimiento de lo dispuesto en el inciso final del artículo 7 de la Ley N° 20.128, sobre responsabilidad fiscal, se debiese contar con un estudio actuarial del FRP cada tres años que permita evaluar la sustentabilidad del Fondo de Reserva. Asimismo, este estudio deberá realizarse cada vez que se proponga una modificación al monto correspondiente a la Pensión Garantizada Universal, pensión básica solidaria de invalidez y aporte previsional solidario de invalidez. Dicho estudio es un antecedente necesario para legislar sobre estas materias.
- Un elemento relevante para analizar el financiamiento se refiere al período de la proyección fiscal, el que debería ampliarse y contemplar al menos 50 años. Se sugiere, en línea con las recomendaciones y mejores prácticas internacionales, que dicho ejercicio considere un horizonte aún mayor (por ejemplo, de al menos 50 años), de forma tal de apreciar en plenitud el efecto de la transición demográfica en el sistema.
- Se requiere incorporar escenarios alternativos que consideren la incertidumbre. Un elemento esencial cuando se trata de reformas a los sistemas de pensiones, se refiere a las características de las proyecciones de largo plazo y los supuestos de indexación utilizados, así como a la importancia de contar con escenarios alternativos, que consideren la incertidumbre y donde las prestaciones crezcan, por ejemplo, a la par de los salarios reales.
[1] Consejo Fiscal Autónomo (2024). Informe del Consejo Fiscal Autónomo sobre el ejercicio de sus funciones y atribuciones. 29 de octubre.
[2] Compromiso plasmado Protocolo de Acuerdo sobre “Proyecto de cumplimiento tributario” del 24 julio 2024, suscrito con el H. Congreso Nacional.