El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el mes de diciembre de 2024, el cual registró una variación mensual de -0,2%, acumulando 4,5% en los últimos 12 meses, lo cual es menor que lo estimado previamente.
En diciembre, cinco de las trece divisiones de la canasta contribuyeron a la caída mensual del IPC, en donde la mayor incidencia negativa se observa en la división de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, que bajó en -0,9% mensual y registra un alza de 3,5% en 12 meses, con una incidencia de -0,192 pp. en la variación del mes. En esa división, la caída en el precio de las papas, -16,6%, y del pan en -2,6% fueron muy relevantes. La división de Bebidas Alcohólicas y Tabacos, por su parte, también exhibió una caída, de -1,3% en el mes y un aumento de +1,8% en 12 meses, en donde se destaca la reducción mensual del precio del vino, de -6,6%.
En el otro extremo, se registraron alzas en productos como Transporte Aéreo Nacional con un incremento de 19,4%, lo que sumó a la variación del mes +0,039 pp., con un incremento en 12 meses de 16,5%.
Dado este resultado para diciembre, el IPC total en 12 meses llega a 4,5%, tal como se puede apreciar en el siguiente gráfico, en una trayectoria relativamente estable en comparación con lo observado en los meses previos. Este resultado para el año 2024 contiene el incremento de la tarifa eléctrica, sin la cual probablemente el resultado hubiera estado bastante más cercana a la meta del Banco Central.

La variación anual del IPC volátil llegó a 4,9%, lo que implica un alza sustancial con respecto al 4,4% observado en el mes previo y se espera se modere en los siguientes meses por las bajas estacionales de frutas y verduras frescas. El IPC sin volátiles -medida que ha sido foco de la discusión en el último tiempo y ha influido en las decisiones de política monetaria del Banco Central -, reportó un aumento de 4,0% a 4,3% en 12 meses.
Con todo, si bien el IPC de diciembre es una buena noticia ya que muestra una reducción de la presión inflacionaria, es necesario considerar que aún falta para llegar a la meta de 3% anual, por lo cual no deberá extrañarnos que el Banco Central sea muy cautelosos en las futuras rebajas de la tasa de política monetaria..