El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer las cifras laborales correspondientes al trimestre móvil septiembre – noviembre de 2024. La tasa de desocupación nacional fue de 8,2%, 0,5 puntos porcentuales (pp) por debajo del mismo período del año anterior. Esta disminución se explica porque la fuerza de trabajo creció a una tasa menor que la registrada por los ocupados (1,0% vs 1,6%), con una población desocupada que cayó 4,9%, en este mismo periodo de comparación. Por otro lado, la tasa ajustada por estacionalidad, se ubicó en 8,4%, disminuyendo solamente 0,1 pp respecto del dato del trimestre anterior (Gráfico N°1).

La tasa de crecimiento anual de los ocupados alcanzó el 1,6%, la más baja desde el trimestre terminado en el mes de agosto de 2023. Esto equivale a la creación de cerca de 147.541 nuevos puestos de trabajo. Tal como se observa en el siguiente gráfico, desde el segundo semestre de 2022 ha habido una importante desaceleración en la creación de empleo, creación que durante gran parte de 2024 ha estado sustentada en empleos informales.
No obstante, de acuerdo al último registro, los empleos que se crearon respecto del mismo trimestre del año anterior son formales, acompañado además de la destrucción de algunos puestos de trabajo informal. Así, mientras los trabajadores formales crecen al 2,4%, se destruyeron 0,5% puestos de trabajo informal. De todas maneras, en los últimos 3 registros, el número total de informales se ha mantenido estable en torno a los 2.500.000 de personas.

El análisis de la composición por categoría del crecimiento del empleo muestra que los puestos de trabajado que se destruyeron fueron mayoritariamente informales y que los puestos que se crearon fueron formales. Sin embargo, dentro del grupo de los informales, aumentó la creación del empleo asalariado informal (trabajadores que tienen un empleador pero que no cotizan) como ha sido la tónica en los últimos meses. Esto fue compensado con la destrucción de empleos por cuenta propia informal, lo que da como resultado neto una disminución de empleo informal. Por otro lado, el crecimiento del empleo público continúa incidiendo positivamente en la creación de empleo, como se observa en el Gráfico Nº 3.

Con todo, los datos muestran la baja capacidad de la economía para crear nuevos empleos, con una tasa de creación de empleos cada vez más baja, con empleos informales que siguen creandose y una tasa de desempleo que se mantiene por sobre 8%, lo que es consistente con el complejo panorama económico por el que atraviesa el país.
Por lo tanto, si bien en el último dato los empleos creados son mayoritariamente formales, se debe tener cautela con su lectura, y no necesariamente significa un cambio permanente en la trayectoria de la composición del empleo, sobre todo considerando las perspectivas de crecimiento económico.