ALERTA CONCEPTUAL: PATRIARCADO

En 2019 un grupo de mujeres popularizó en redes sociales una actuación en donde, a través de provocativas frases como “el violador eres tú”, lograron llamar la atención de los medios nacionales e internacionales[1], siendo su performance replicada en distintos países. Así, el colectivo LASTESIS se posicionó como una nueva voz en redes sociales sobre la discusión del feminismo en Chile. Su salto a la fama se dio de la mano de una serie de discusiones, provenientes principalmente de la izquierda identitaria, donde el primer proceso constitucional fue visto como una instancia para plasmar “la primera Constitución feminista de la historia”[2]. Sumado a lo anterior, el Presidente Boric tomó el feminismo como una de sus principales banderas, lo que fue reconocido por la prensa internacional, “Chile consolida el primer Gobierno feminista latinoamericano”, tituló El País de España[3].

En este contexto, uno de los conceptos que más se escucha en torno a la discusión feminista proveniente de la izquierda, es el de patriarcado. “El patriarcado es un juez, que nos juzga al nacer”, entonan en su primera estrofa LASTESIS.

El patriarcado sería entendido por estos grupos como un sistema de dominación masculina. Un entramado o estructura de relaciones sociales, políticas, económicas y simbólicas que configuran y reproducen la subordinación de las mujeres y lo femenino, ante un supuesto orden machista o patriarcal. Esta visión influenciada fuertemente por las corrientes marxistas y post marxistas[4], señalaría que el patriarcado operaría a través de distintos “aparatos ideológicos” invisibles, como la familia, la educación, la religión y el Estado, buscando sedimentarse y perpetuarse.

Aproximaciones similares, pero desde el posestructuralismo, nos señalarían que el patriarcado es un discurso, hegemónico, que logra moldear las identidades y singularidades de quienes habitan esta estructura discursiva, debido a su capacidad performativa[5]. Así, autores como Judith Butler, una de las voces más escuchadas del feminismo postestructuralista, criticaría el rol de género que supuestamente instauró el patriarcado, señalando que son construcciones sociales que mediante la repetición e imposición han sido sedimentadas en la sociedad[6].

Ante lo anterior, los defensores de esta posición teórica dejan de lado la acción y libertad individual, relegándola a un plano inferior. Para ellos, la individualidad y nuestras acciones serían un resultado de las diversas estructuras que significarían nuestro mundo y enmarcarían nuestras acciones bajo un entramado discursivo que estructuraría nuestras vidas. Siguiendo lo anterior, el sujeto, su singularidad y sus consecuencias son reducidas a resultados de fuerzas superiores a él. Este determinismo configurado por el patriarcado omite la capacidad individual de superar lo impuesto, dejando de lado el desarrollo institucional y político de las sociedades. Si toda acción contra la mujer fuera producto del patriarcado, en qué espacio cabe la responsabilidad y agencia individual.

Esta contradicción en el discurso, entre un determinismo patriarcal e individualidad, se hace patente al revisar las tibias declaraciones del colectivo LASTESIS tras conocerse los diversos hechos del Caso Monsalve y Jorge Valdivia. “Hoy en Chile acusan a un político y un futbolista, y no nos asombra nada, pues son hijos sanos del patriarcado”, señaló la agrupación[7]. De esta forma, para quienes defienden esta aproximación teórica a la violencia de género, la responsabilidad individual pasaría a un segundo plano, siendo más bien producto del patriarcado.

Así, la realidad de los hechos ha ido diluyendo la promesa del primer gobierno feminista, dejando de lado los likes de frases provocativas y performances estridentes. Las contradicciones conceptuales del discurso patriarcal se han hecho patentes para el presidente que llamó a los hombres a tomarse en serio la concepción feminista del gobierno, y que a casi tres años de iniciado su mandato se encuentra en una de sus crisis más profundas por no actuar de acuerdo a los mismos estándares que ellos exigían y por la falta de liderazgo y coordinación del presidente y sus ministros ante la denuncia de hechos de suma gravedad[8].

El presente texto corresponde a una sección del Informe de Coyuntura Política N° 31 - Noviembre de 2024


[1] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50610467

[2] https://elpais.com/planeta-futuro/red-de-expertos/2022-03-10/chile-y-la-redaccion-de-una-constitucion-feminista.html

[3] https://elpais.com/internacional/2022-03-11/la-consolidacion-del-primer-gobierno-feminista-de-chile.html

[4] Larraín J. (2008). El concepto de Ideología Volumen 2. El marxismo posterior a Marx: Gramsci y Althusser. Editorial LOM.

[5] Ídem.

[6] Butler J. (2007). El género en disputa. Editorial Paidós.

[7] https://www.adnradio.cl/2024/10/25/las-tesis-sacan-la-voz-ante-casos-de-manuel-monsalve-y-jorge-valdivia-son-hijos-sanos-del-patriarcado/

[8] https://www.infobae.com/america/america-latina/2022/03/07/gabriel-boric-ratifico-que-su-gobierno-sera-feminista-y-llamo-a-los-hombres-a-tomarselo-en-serio/

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