El investigador del Programa Política y Sociedad Civil, Jorge Ramírez, expuso en la Comisión de Gobierno Interior de la Cámara de Diputados acerca del proyecto de ley que desincentiva la fragmentación política, regula la renuncia a los comités parlamentarios y permite la federación de partidos.
Ramírez presentó una visión general sobre el sistema político actual, señalando como antecedentes que la reforma electoral de 2015 provocó un aumento de la fragmentación en el Congreso -en particular en la Cámara de Diputados-, con el consiguiente deterioro de la estabilidad y gobernabilidad del sistema. Al respecto, destacó que, de un promedio de 7 partidos en esta Cámara entre 1989 y 2012, hoy hay más de 20; que hoy existen 42 diputados independientes, constituyendo la “bancada” más grande de la sede, y que, de los actuales 155 parlamentarios, 32 fueron electos con menos del 5% de los votos.
El Cientista Político señaló que la manera más eficaz de abordar la fragmentación es corregir la elevada magnitud distrital del actual sistema y revisar aspectos de la norma de financiamiento de la actividad política para evitar el surgimiento de Pymes políticas.
Adicionalmente, dijo que la Ley Antidíscolos, “en lugar de frenar la escalada del discolaje, más bien actuó como una forma de sincerar esta dinámica”.
A su vez, enumeró los pilares que constituyen un buen sistema electoral, tales como la eficacia gubernamental, la estabilidad política, la representatividad, la simpleza, la competitividad electoral y el vínculo electorado-representante.
En cuanto al proyecto de ley en discusión, Ramírez destacó como un aspecto positivo el adecuado enfoque para tratar el tópico de la disciplina parlamentaria, ya que la propuestas de pérdida del escaño ante la renuncia al partido es problemática a nivel de principios y de resultados, fortalecer los comités parlamentarios parece adecuado y establecer una sanción económica para la renuncia a un partido es una opción razonable.
Respecto de las materias preocupantes, mencionó que la federación de partidos es una fórmula instrumental con escaso impacto en la fragmentación política y es compleja en términos del equilibrio de deberes y derechos de esta nueva entidad versus los partidos políticos; que la federación puede ser usada como fachada para disimular la fragmentación, porque probablemente trasladará la fragmentación al interior de la federación; que implica un riesgo de petrificación del sistema de partidos ya que, al soslayar la disolución, impide un proceso natural de cambio y renovación a nivel de agrupaciones partidarias, y el riesgo de la existencia de “partidos zombies”, es decir, de aquellos que siguen existiendo a pesar de no tener votos.