El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el mes de noviembre de 2023, el cual registró una variación mensual de 0,7%, muy por sobre lo esperado por el mercado. Sin embargo, parte importante de este resultado se debió al igual que en meses anteriores a componentes volátiles y al efecto rebote en los precios luego de las liquidaciones de octubre.
En específico, el 55% de la variación mensual del IPC estuvo explicada por volátiles, donde destaca la incidencia positiva de alimentos y transporte. En el caso del primero, destacó el aumento de hortalizas, legumbres y tubérculos y frutas, con un alza anual de la papa de 119%, mientras que en transporte las mayores incidencias estuvieron en servicio de transporte aéreo y gasolina.
El 45% restante estuvo explicado por el IPC sin volátiles, que aumentó 0,5% con respecto a octubre. Si bien este registro es mayor al promedio histórico para este mes, esto se debió en su mayoría al alza de bienes no volátiles por el efecto rebote luego de las liquidaciones de octubre, como fue el caso de muebles, vestuario, entre otros productos, que presionaron al alza el IPC de noviembre.
De esta manera, en 12 meses, tanto el IPC general como el IPC sin volátiles continúan moderándose como se puede observar en el siguiente gráfico.
Con todo, si bien en los últimos meses el IPC se ha visto presionado al alza por diversos factores (depreciación del peso, alza del petróleo, inundaciones…), la revisión en detalle sugiere que la convergencia inflacionaria sigue vigente, con la mayoría de los precios a la baja, obedeciendo a un menor nivel de consumo, la política monetaria y a la situación económica en general. De esta forma, es probable que el Banco Central continúa con la flexibilización de la política monetaria en los próximos meses. La Unidad de Fomento (UF) subirá $255 entre mañana y hasta el 9 de enero.

