Durante la pandemia del covid-19 el sistema de salud se vio fuertemente estresado. El Estado invirtió importantes recursos para evitar muertes y agravamientos de la salud de la población. Chile fue exitoso en esa estrategia y logró sortear la emergencia sanitaria de buena forma tal como ha sido reconocido por estudios internacionales.
Gracias al exitoso plan de vacunación, hace largos meses las restricciones asociadas a la pandemia ya quedaron atrás. En tanto, la alerta sanitaria se acabó en agosto pasado y, por ende, el esfuerzo del sistema de salud debe volver a enfocarse en sus principales problemas, como son las listas de espera.
En este contexto, el Ministerio de Salud ha decidido no renovar los contratos de cerca de 6 mil funcionarios que cumplían labores de apoyo para el tratamiento de pacientes covid. Una medida correcta ya que permitirá liberar recursos para atender otras necesidades más urgentes, pero que llevó los funcionarios de los hospitales estatales a decretar un paro de actividades a partir del lunes. Esto perjudica a los chilenos que ahí se atienden y busca presionar al Gobierno, en plena discusión del Presupuesto 2024, para que recontrate a dichos funcionarios.
La decisión de enfocar los recursos en los problemas que tiene hoy el sistema de salud parece lógica. Según el último reporte del Ministerio de Salud (del 1 de septiembre pasado) revela 125 nuevos contagiados y 6 personas se encontraban internadas en la UCI debido a esta enfermedad. En contraste, a la misma fecha de 2022 hubo 6.537 nuevos casos y había 146 pacientes en la UCI. En 2021, los nuevos contagios eran menores (375) pero había 657 personas hospitalizadas en las UCI. Es decir, más de 100 veces las cifras actuales.
El fin de la pandemia, entonces, obliga a reasignar los recursos hacia las reales urgencias que tiene hoy el sistema de salud. Según las cifras del Ministerio de Salud al segundo trimestre de este año, 2,2 millones de chilenos están en listas de espera. De ellos, el 85% corresponde a personas que esperan por la atención de un médico especialista. Eso significa 185 mil chilenos más esperando por atención que en el mismo trimestre de 2022.
Es por estas razones que el paro no se justifica. Las prioridades hoy obligan a reconducir recursos que antes se usaron para el covid para las necesidades urgentes que hoy tiene el sistema, especialmente las que tienen relación con la atención oportuna de médicos especialistas.