De acuerdo a la Encuesta Suplementaria de Ingresos recientemente publicada (ESI 2022)[1], el ingreso promedio de la población ocupada fue de $ 757.752 en 2022. El monto es menor en mujeres, ubicándose en $ 633.334 mientras que en hombres es de $ 850.412.
Por otro lado, el ingreso mediano fue de $ 502.604, cifra que alcanzó los $ 454.723 en el caso de mujeres y $ 572.968 en hombres. Es decir, el 50% de quienes trabajan en el país tuvieron ingresos iguales o menores a estos montos.
Para comparar mejor estos montos respecto de años recientes, se deben analizar las cifras en términos reales, es decir, corregidas por inflación, todo en pesos de un mismo periodo.
El siguiente gráfico muestra la evolución del ingreso medio entre 2018 y 2022 y la brecha de género que se observa para cada año, todo en pesos de Octubre de 2022[2]. Al comparar el monto de 2022 con el año previo a la pandemia (2019), se observa una disminución de 0,8%, dato algo mayor (1,0%) si se compara con el dato de 2018. Esto se explica por la disminución de los ingresos de los hombres de magnitud similar respecto de ambos periodos: 1,8% en promedio. Las mujeres por su parte, aumentaron su ingreso medio respecto de 2019 en 1,5%, cifra que disminuye a 0,4% cuando se compara con 2018 (Ver gráfico 1 a).
Respecto de 2021, los ingresos cayeron en 1,4%, siendo mayor la caída en mujeres, que alcanzó un 4,2%. Con todo, en 2022 la caída en los ingresos se explica fundamentalmente por los altos niveles de inflación registrados en 2021 y 2022.
Finalmente, el ingreso medio en hombres sigue siendo más alto que en mujeres, por lo que la brecha de género sigue siendo negativa, aunque menor a la de 2018, ubicándose en -25,5% en 2022 (Ver gráfico 1 b). Es decir, las mujeres recibieron ingresos que en promedio son cerca de 26% más bajo que el de los hombres.
Por otro lado, en 2022 el ingreso mediano se ubicó en $ 502.604, monto que es inferior en 2,7% al de 2021. Es decir, el 50% de la población ocupada recibe un ingreso igual o menor a este. Nuevamente, la caída se explica por los efectos de la inflación en los salarios. El dato de 2022 respecto de 2018 es 0,5% más bajo, pero respecto de 2019 es 1,8% superior (Ver gráfico 2 a).
Finalmente, el ingreso mediano en hombres es más alto que es de mujeres en 20,6%, por lo que la brecha se mantiene en desmedro de las mujeres (Ver gráfico 2 b).
De acuerdo a las cifras presentadas, el 69,2% de las personas ocupadas recibió en 2022 ingresos por iguales o menores al ingreso medio ($ 757.752).
Asimismo, el 46,9% de este grupo de personas recibió una cifra menor o igual a $ 500.000, mientras que por sobre este monto y hasta $ 1.000.000, se concentra un 33% de trabajadores. Finalmente, un 17,7% tiene salarios por sobre $ 1.000.000, mientras que un 2,4% del total de personas ocupadas tuvo salarios por más de $ 3.000.000.
"Un resultado de gran relevancia, dado los altos índices de informalidad del mercado laboral chileno que bordea el 27% de los ocupados, es la distinción de los ingresos entre ocupados formales e informales. En efecto, los datos muestran que el 77,5% de las personas ocupadas informales tuvo ingresos menores a $ 500.000 en 2022, cifra que contrasta con el 36,4% de ocupados formales que reciben ingresos por debajo de este monto", explica Ingrid Jones, Economista de Libertad y Desarrollo y agregó que, "en línea con lo anterior, los datos además muestran que la tasa de ocupación informal es mayor cuando se trata de trabajos de menores ingresos".
[1] Levantada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) entre octubre y diciembre de 2022.
[2] El Informe publicado el 16 de agosto por el INE muestra datos reales desde 2019, todo en pesos de octubre de 2022. Para el dato de 2018, se utilizó el IPC del mes de octubre de 2018 publicado por el INE y se calcula el inflactor que lleva el ingreso nominal del año 2018 a pesos de octubre de 2022, de modo de hacerlo comparable con los datos publicados para el periodo 2019-2022.

