TOMÁS RAU, ECONOMISTA: “SIN DUDA QUE LA POLÍTICA MÁS EFECTIVA PARA CREAR EMPLEO ES EL CRECIMIENTO ECONÓMICO”

El debilitamiento de la actividad económica, que estuvo marcado en marzo por una caída del Imacec mayor a la esperada (-2,1%), también se hizo sentir en el empleo formal. Así quedó reflejado en las últimas cifras de despidos por necesidades de la empresa, que llegó a 43.516 en el tercer mes del año. El dato significó un alza en doce meses de 26,2%, con lo que se alcanzó el mayor nivel de destrucción de empleos desde mayo del año 2020, en plena pandemia.

Esto ratifica que el mercado laboral no es inmune al debilitamiento de la actividad económica y las cifras muestran que el impacto de la recesión técnica por la que atraviesa la economía chilena se está haciendo sentir en los trabajadores en general y en las mujeres en particular.

Para abordar en detalle estos temas, entrevistamos al Director del Instituto de Economía de la Pontificia Universidad Católica, Tomás Rau, quien cree que no ha habido políticas activas para la recuperación del empleo. “El discurso oficial ha sido que no estamos en recesión, que el mercado laboral ha sido resiliente y yo no estoy de acuerdo con eso”, enfatiza.

 

Recientemente el INE informó que la tasa de desempleo del primer trimestre del año es del 8,8%, un punto más que hace un año atrás, ¿Cuál será la tendencia en el corto plazo? ¿Cree que se podría llegar a los dos dígitos?

La tasa de desempleo ha aumentado sostenidamente desde fines de 2021 y seguirá aumentando durante los meses de otoño e invierno. Esto, dada la estacionalidad de la actividad económica y la vuelta de una fracción de los inactivos al mercado laboral. Si llega a dos dígitos o no, me parece que no es tan relevante. Lo que es relevante a mi juicio es si la economía y el mercado laboral volverán a generar empleos en el corto plazo, lo que parece poco probable. Por ejemplo, la tasa de ocupación se sitúa hoy en un paupérrimo 55,7%, mientras que antes de la pandemia lo hacía en 58,2% y la tasa de participación laboral está en 61% mientras que tres años atrás superaba el 63%. Esto es muy preocupante. ¡Aún faltan más de 400 mil empleos por crear para volver a tener la tasa de ocupación de hace tres años.

¿Quiénes son los desempleados hoy? ¿A quién afecta mayoritariamente la actual situación del mercado laboral?

En términos agregados, el desempleo hoy en día afecta mayoritariamente a las mujeres. Mientras que la tasa de desempleo de los hombres es 8,3%, la de las mujeres alcanza el 9,5%. Si tomamos los microdatos del INE y realizamos un análisis de regresión multivariado, encontramos que el desempleo afecta específicamente más a las mujeres jóvenes de baja calificación y que viven en áreas urbanas. Esto es preocupante, por cuanto dicho grupo suele ser muy postergado en el mercado laboral y eso parece exacerbarse aún más en esta coyuntura económica, y no se ven políticas activas que intenten contrarrestar esto. Se puede decir que las mujeres están pagando los costos del ajuste de la economía en mayor proporción.

Se ha generado un debate respecto a los datos de creación de empleos públicos, ¿cuál es su opinión respecto al ritmo de crecimiento del empleo del Estado y qué efectos está teniendo en las cifras del mercado laboral?

De acuerdo a los datos del INE, en los últimos dos trimestres móviles se observa una mayor cantidad de empleos asalariados en el sector público. Si miramos las cifras en perspectiva, tendríamos un poco más de 90 mil empleos adicionales en el sector público respecto del mismo mes del año pasado. De confirmarse esta tendencia en las próximas mediciones, el efecto del aumento del empleo asalariado en el sector público estaría atenuando en una magnitud no menor la cifra de desempleo reportada. Si esos empleos se deben a un error de medición de la encuesta del INE, como se ha argumentado, está por verse, pero es muy importante que la economía como un todo sea capaz de generar empleo y no sólo el sector público. El empleo no se crea por decreto.

Chile dejó de crecer ¿Cómo se revierte eso y que tan importante es aumentar la productividad?

Chile dejó de crecer hace 10 años aproximadamente, de hecho, ya podemos hablar de una década perdida para nuestro país. Por otro lado, la productividad total de factores muestra un leve retroceso en dicho período. Es muy importante poner todos los esfuerzos en aumentar la productividad por cuanto esta refleja la eficiencia del uso de los distintos factores productivos para producir bienes y servicios. Si la productividad decrece, quiere decir que con los mismos insumos que usábamos antes produciremos menos. Esto se traduce en menos recursos para la implementación de políticas públicas y programas sociales que beneficien a la población. Este retroceso de la productividad explica en parte la década perdida en nuestro país.

En este escenario de una participación laboral que aún no recupera los números que había antes de la pandemia, ¿qué papel jugaron las trasferencias económicas entregadas por el Estado en general y durante la crisis sanitaria del Covid-19? ¿Qué lecciones se deben sacar para la política social para no entorpecer el funcionamiento del mercado del trabajo?

La participación laboral aún no se recupera, como tampoco se recupera la tasa de ocupación. Las transferencias monetarias desincentivan la oferta de trabajo, lo que concuerda con lo que vimos durante la pandemia y especialmente después de la gran inyección de liquidez de los IFEs y retiros previsionales. Recordemos que un año atrás había un exceso de avisos laborales y pocas postulaciones a dichos trabajos. Sin embargo, eso cambió radicalmente este año en el cual dicho exceso de liquidez se terminó. De hecho, los avisos laborales de internet cayeron casi un 46% en abril del presente año comparado con el mismo mes del año anterior. Creo que se debe evitar repetir el error de transferencias masivas y universales como se hizo en 2021. Aún estamos sufriendo la resaca de dicha farra con un ajuste económico doloroso, pero muy necesario. Las ayudas deben ser focalizadas en quienes más lo necesiten y deben proveer los incentivos para recuperar la participación laboral y el empleo.

3 de cada 10 trabajadores es informal. Esa cifra lleva varios años en el mismo nivel, ¿qué hace que no podamos avanzar en formalidad? ¿Cuáles son los principales obstáculos para superar ese problema? ¿De qué manera afecta al país? ¿Cómo se revierte?

La informalidad laboral pareciera estar arraigada en la cultura Latinoamericana y tiene implicancias negativas para los trabajadores como la precariedad laboral, menores ingresos del trabajo que implican una mayor probabilidad de caer en la pobreza y la exclusión total de la seguridad social. Ahora, incluso el mundo desarrollado muestra tasas de informalidad laboral en torno a 15-25%, así que debemos analizar las cifras con cuidado.

Las dificultades para reducir el empleo informal en favor del empleo formal tienen que ver en parte con los (des)incentivos a la formalización y cierta resistencia de un grupo de trabajadores a dejar las actividades informales. Existe literatura que indica que una fracción importante de trabajadores informales no tendrían incentivos para formalizarse por cuanto tendrían mayores ganancias en la informalidad y valorarían la flexibilidad horaria de sus actividades. De hecho, el trabajo part-time en Chile es eminentemente informal.

Luego, creo que es importante por un lado, no demonizar la informalidad laboral por su relevancia (casi un 30% de los trabajadores), pero por otro lado, implementar medidas que incentiven la formalización. Por ejemplo, subsidios transitorios y acotados a las cotizaciones previsionales de ciertos grupos rezagados, rediseñar los actuales subsidios a la contratación de mujeres y jóvenes (que no tienen impacto en el empleo formal) y medidas que tiendan a propender la flexibilidad de la jornada laboral pueden reducir la informalidad laboral, pero no desaparecerá del todo.

 

Extracto de la entrevista de junio de la RevistaLyD-

otras publicaciones