Si bien la pandemia tuvo efectos en el empleo en todo el mundo, la recuperación en el caso chileno ha sido más lenta que en el resto de América Latina y el Caribe.
Estos efectos en el empleo femenino, han sido más profundos para las mujeres con menores oportunidades, tal como se ha visto en otros periodos de bajo crecimiento económico. De acuerdo al INE, las mujeres con menos de ocho años de escolaridad[1] tenían una tasa de ocupación de 30,6% a fines de 2019, la cual cayó a 17,3%, en el trimestre mayo-julio 2020, es decir, una contracción a casi la mitad. Tal como se observa en el Gráfico N°3, fue la mayor caída entre las categorias educacionales analizadas.
En el otro extremo están las mujeres con al menos algunos años de educación superior, donde la tasa de ocupación antes de la pandemia era de 69,1% y en el trimestre mayo-julio 2020 fue de 57,4%, es decir, se redujo en menos de un quinto.
MUJERES CON MENOR EDUCACIÓN CONTINÚAN SIENDO LAS MÁS AFECTADAS
Gráfico N°3: Variación de la tasa de ocupación femenina por años de estudio
Lo mismo ocurre al analizar la tasa de participación femenina, en donde las mujeres con menor educación sufrieron una caída de 40%, siendo tambien la categoría más afectada como se puede notar en el Gráfico N°4.
LAS MUJERES CON MAYOR EDUCACIÓN PRÁCTICAMENTE RECUPERARON SU TASA DE PARTICIPACIÓN LABORAL
Gráfico N°4: Variación de la tasa de participación femenina por tramo educacional
Adicionalemte se puede ver que, tanto las brechas de ocupación como las de participación para cada categoria educacional se redujeron a finales de 2021. Sin embargo, este ritmo de recuperación del empleo fue mucho más lento entre aquellas mujeres con menor nivel de educación. En cambio, el grupo intermedio y las más educadas continuaron reduciendo sus déficits de manera acelerada (ver diferencia entre barras naranja y gris).
Este fenómeno de mayor destrucción de empleo en los sectores menos calificados también se dio entre los hombres. Sin embargo, se dio en menor medida que entre las mujeres y actualmente los hombres exhiben una diferencia menor en la tasa de ocupación y de participación con respecto a 2019.

