PGU LLEGA A $ 206.173 EN 2023 y LLEGARÍA A $ 226.813 EN 2025.

De acuerdo a lo señalado en la Ley Nº 21.419 que creó la PGU, en febrero de este año corresponde aplicar el reajuste correspondiente al 100% de la variación del IPC del periodo junio-diciembre de 2022. Así, el nuevo monto de la PGU para 2023 es de $ 206.173, lo que representa un incremento del 6,3% respecto del monto que estaba vigente, y de 11,4% respecto del monto de hace 1 año atrás cuando se creó la PGU. Estos incrementos corrigen el efecto negativo que tuvo la inflación en el monto del beneficio.

Como el reajuste que se aplica es en función de la variación anual del IPC del año previo, para 2024 la PGU podría alcanzar los $ 219.780 mientras que, en 2025, con niveles de inflación más controlados, el monto podría ubicarse en $ 226.813.

El monto de la PGU en 2025 se traduce en un mayor gasto de 0,3% del PIB respecto del gasto en PGU que se proyecta (sin considerar la aprobación de la reforma de pensiones que actualmente se discute). Es decir, aplicando este monto a los beneficiarios que corresponde sin considerar al 10% más rico de la población y considerando además, la ampliación del umbral recientemente aprobado en la ley corta, el gasto fiscal por pago de PGU llegaría a representar el 2,3% del PIB en 2025.

Es decir, solo por efecto de los reajustes la PGU aumentará considerablemente hasta 2025, quedando aproximadamente a $ 23.000 del monto que se propone en la Reforma de Pensiones, por lo que pueden existir presiones para proponer un aumento mayor. Sin embargo, hay que tener presente que los recursos que hoy se destinan a su financiamiento y a otras pensiones solidarias equivalen en 2025, a más de 11 veces el gasto del 2008 cuando se creó el pilar solidario. Asimismo, el gasto en 2025 se duplica respecto al año 2021, año previo a la creación de la PGU. Es decir, es una gran cantidad de recursos públicos que se destinan a este beneficio, lo que da cuenta de lo importante que es garantizar su financiamiento a lo largo del tiempo. Siempre existirán presiones políticas para aumentar el monto de este beneficio lo que generará presiones fiscales adicionales que no están consideradas.

Es válido preguntarse entonces si es necesario anclar el monto de la PGU por ejemplo, a la línea de la pobreza, de tal manera que su monto base no sea discrecional sino que responda a otras variables económicas vinculadas a vulnerabilidad.

Respecto del impacto que tienen los beneficios no contributivos como la PGU en el ahorro previsional y en la informalidad, éste depende del nivel de ingreso, edad, grado de vulnerabilidad, cercanía a pensionarse. Sin embargo, beneficios más onerosos significan mayores incentivos a la informalidad y desincentivan el ahorro para pensiones. Por lo tanto, es importante ser cautelosos en el monto de estos beneficios, de lo contrario tendremos efectos en la dirección opuesta, que llevaran a menores niveles de ahorro y por lo tanto, menores pensiones contributivas hacia adelante.

 

 

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