Tras una extensa jornada, el reglamento que regirá el funcionamiento de los órganos del nuevo proceso constitucional -elaborado por las secretarías del Senado y de la Cámara de Diputados- ya fue aprobado por la comisión bicameral mandatada al efecto, restando su ratificación en las salas de las respectivas cámaras. Lo anterior sin duda es un aspecto valioso, considerando que, en el proceso constitucional anterior, la extinta Convención Constitucional dedicó tres meses de su funcionamiento a la elaboración y aprobación de los reglamentos. Asimismo, resulta positivo que el reglamento se remita únicamente a establecer las reglas relativas a la organización y funcionamiento de los órganos encargados de este nuevo proceso, pues uno de los principales aspectos cuestionables de los reglamentos de la ex Convención era que contenían principios y normas que anticipaban discusiones de fondo.