POBREZA E INFLACIÓN: CANASTA BÁSICA DE ALIMENTOS SUPERA LOS $60 MIL

El aumento de la inflación y el mayor precio de los alimentos está afectando a toda la población, y en especial a quienes tienen menos recursos. A su vez, son estos grupos quienes cuentan con menos mecanismos para protegerse cuando aumenta el costo de la vida. En períodos de mayor inflación, el ingreso necesario para cubrir esta canasta básica debe ser mayor.

Esta semana, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia (MDSF) dio a conocer el valor a septiembre de 2022 de la canasta básica de alimentos (CBA). La CBA mide el consumo necesario para los requerimientos calóricos y nutricionales[1] de una persona y es un insumo necesario para determinar la población en pobreza. Un hogar se considera en pobreza extrema cuando sus ingresos no permiten cubrir sus necesidades básicas alimentarias y en pobreza si no es capaz de cubrir sus necesidades básicas alimentarias y no alimentarias.

Se observa que, desde la última estimación oficial de la pobreza, el aumento de la CBA ha sido mayor que el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El trabajo de campo de la encuesta Casen en Pandemia 2020 se concentró en noviembre 2020 y desde entonces la CBA ha aumentado un 26,9%, de $47.599 en noviembre 2020 a $60.393 en septiembre 2022, mientras que el umbral para ser considerado pobre subió un 20,9%, de $174.131 a $ 210.529 en ese mismo período y el IPC ha crecido un 19,1% (Ver Cuadro 1).

Si se compara esta estimación con la de agosto de 2022, la pobreza se ubicaría en el mismo rango, 11,9%. Esto se debe a que, si bien se enfrenta a un mayor costo en la CBA, el ajuste en los ingresos compensa en el margen esta alza.

Para evaluar cuánto de esta alza de precios ha incidido en la pobreza se realiza un ejercicio que supone que los hogares estarían enfrentando mayores costos de la canasta básica y que los ingresos del hogar son reajustados por el índice de remuneraciones (IR) de ese período. En ese caso, la pobreza aumentaría en 214.235 personas, de 2.112.185 a 2.326.420, de 10,8% a 11,9%. Mientras, que la pobreza extrema sube en 73.099 personas, de 831.232 a 904.331, pasando de 4,3% a 4,6%.

En el Gráfico 2 también es posible observar una estimación de cómo han cambiado los grupos socioeconómicos. El grupo vulnerable ha aumentado de 16,4% a 17,7%, mientras la clase media de 62% a 60,2% entre noviembre 2020 y septiembre 2022.

Dado el aumento de la inflación que se ha presentado durante el último tiempo, la actual administración propuso como medida un aporte mensual compensatorio al que denominó subsidio por la CBA. Este aporte se comenzó a pagar mensualmente desde abril de 2022. El valor del aporte depende de la diferencia en el valor de la CBA con el año anterior. En el Gráfico 3 se muestra como en septiembre es de $11.318 mil por personas, es decir, en una familia de cuatro personas este aporte supera los $45 mil pesos.

Si bien apoyar con bonos estatales a las familias alivia en parte la pérdida del poder adquisitivo, es necesario avanzar en instrumentos eficaces para identificar a la población más afectada para que puedan acceder a políticas públicas que les permitan generar capacidades, como lo son una mayor capacitación y empleos, para que les permita superar la pobreza de forma permanente.

 

 

[1] Su composición se basa de un patrón de consumo de una familia de referencia de un grupo de la población correspondiente al quintil de hogares de menores ingresos per cápita y que fue actualizado en 2015 a partir de la información de la VII Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF), levantada entre noviembre de 2011 y octubre de 2012 por el INEMDSF (2015). “Nueva metodología de la medición de la pobreza”. Ministerio de Desarrollo Social y Familia. http://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/storage/docs/pobreza/Nueva_Metodologia_de_Medicion_de_Pobreza.pdf

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