En el primer discurso ante el plenario de las Naciones Unidas, el Presidente Gabriel Boric se refirió a Chile como uno de los países más desiguales del mundo. Si se utiliza el último valor disponible, se observa que si bien Chile está sobre la media no es el país más desigual del mundo. De hecho, se encuentra en una mejor situación que varios países de la región según el Banco Mundial (Gráfico 1). Colombia tiene un coeficiente de Gini de 54,2 (mayor el número es más desigual), Panamá (49,8), Costa Rica (49,3), Brasil (48,9), Guatemala (48,3), Honduras (48,2), Ecuador (47,3), Nicaragua (46,2), México (45,4), mientras Chile un 44,9. A partir de la misma fuente de información entre los años 2007 y 2017 había logrado reducir la desigualdad en casi 3 puntos.
Gráfico 1. Coeficiente de Gini[1], último dato disponible
A medida que los países se van desarrollando, por lo general, mejora la calidad de vida de su población y algunas personas pueden verse más beneficiadas que otras. Tal como lo demuestra la fuerte disminución de la pobreza en nuestro país en las últimas 3 décadas, gran parte de la población mejoró su situación socioeconómica y sus condiciones de vida.
No obstante, cuando existen desaceleraciones económicas como las que se pronostican, afecta mayormente a quienes menos tienen. Por esta razón, debemos volver a crecer aceleradamente para crear empleos de calidad y que los salarios de las personas de menores ingresos crezcan más rápido para así disminuir la desigualdad.
[1] El coeficiente Gini en ampliamente utilizado en la literatura para determinar la desigualdad. Esta muestra cuánto se aleja la distribución de los ingresos respecto a una sociedad con perfecta igualdad, y cuyo valor se sitúa en el rango (0,1). Toma valor 0 cuando existe perfecta igualdad de ingresos, es decir, todos los hogares tienen el mismo nivel de ingresos; y, valor 1, cuando existe máxima desigualdad, es decir, todo el ingreso se concentra en un hogar.
