FIN DEL COPAGO PARA LA ATENCIÓN PÚBLICA: ATACANDO EL PROBLEMA EQUIVOCADO

El gobierno anunció el fin del copago para los tramos C y D de FONASA, que actualmente pagaban un 10% y 20% del costo, respectivamente, de las prestaciones que recibían en el sector público.

Según el Director de Políticas Públicas de LyD, Pablo Eguiguren, “a simple vista parece un gran beneficio para 4 de cada 10 afiliados al seguro público que pertenecen a esos tramos, pero ignora que el problema va más allá del cobro”.

Lo anterior, ya que al primer trimestre de este año, 62 mil chilenos esperan por una prestación médica, cuya oportunidad está, supuestamente, garantizada gracias al Plan AUGE. En el caso de las intervenciones quirúrgicas que no son parte de dicho plan, las listas de espera superan las 293 mil personas. Y en las consultas, las listas acumulan más de 2 millones de personas, con cerca de 700 mil esperando más de dos años.

Por eso, explica el Director de Políticas Públicas, no es de extrañar que, pese a que los copagos son bastante mayores, en 2021 se hayan realizado 79 millones de prestaciones en la modalidad de libre elección (que permite a los afiliados de FONASA atenderse en el sector privado), evitando así esperas excesivas.

Los copagos en los seguros de salud son una herramienta útil, usada en todos los países del mundo, para evitar la sobredemanda por servicios médicos que se genera debido a que el paciente no enfrenta un precio. “Eliminar ese mecanismo solo agravará el problema de las listas de espera”, dice Eguiguren.

“El principal problema de salud en Chile es la oportunidad en la atención, es por ello que los recursos públicos y la gestión del Estado debe estar enfocada en resolver ese tema, independiente dónde se resuelva”, enfatiza el experto.

 

 

 

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