SEGURIDAD: UNA DE LAS PRINCIPALES PREOCUPACIONES DE LOS CHILENOS A LA COLA DE LAS PRIORIDADES DEL GOBIERNO

Esta semana el Presidente Gabriel Boric realizó su primera Cuenta Pública de cara al país, instancia en la que, tradicionalmente, los mandatarios exponen cuáles serán los principales ejes que guiarán sus cuatro años de gobierno.

En este sentido, el tema de seguridad pública, que por semanas ha constituido la principal preocupación de la ciudadanía según diversas encuestas, tuvo un enfoque acotado y sin novedades o anuncios especiales.

El Presidente al hablar de seguridad se refirió a tres áreas distintas: la agenda legislativa, las medidas administrativas o programas que se llevarán adelante y la disposición de recursos para distintas políticas de seguridad. Los anuncios realizados o bien corresponden a materias que ya se habían detallado anteriormente por parte del Gobierno, principalmente en las respectivas comisiones de seguridad de ambas cámaras del Congreso, o corresponden a la notificación de gastos que se enmarcan dentro de la planificación regular del Estado y no a políticas particulares de este gobierno.

Específicamente en materia legislativa, señaló que se presentarán indicaciones, en julio y septiembre de este año, a dos proyectos de ley que se encuentran actualmente en discusión: aquel que crea el Ministerio de Seguridad Pública y aquel que moderniza el sistema de inteligencia del Estado. Se suma a lo anterior, la declaración de prioridades en una serie de iniciativas, dentro de las cuales, sin embargo, se omiten varias que son clave para la seguridad del país y frente a las cuales la coalición a la que pertenece el mandatario, e incluso él como diputado, han tenido una postura que ha obstaculizado su avance o ha marcado una posición derechamente contraria: la Ley Antiterrorista, la Protección de la Infraestructura Crítica y la Persecución del Robo de Madera.

Por otro lado, el único anuncio que fue novedad en el ámbito de seguridad fue la intención declarada de avanzar en una ley que prohíba totalmente la tenencia de armas en el país. Lo anterior, comprende otra señal equívoca entregada por el Gobierno en esta materia, priorizándose la persecución legal de armas y no la ilegal. En este sentido, el Presidente no se hace cargo de la implementación de la Ley de Armas que fue recientemente aprobada en el mes de febrero, clave al momento de perseguir las armas ilegales que se encuentran en manos de los delincuentes.

Respecto al conflicto que se desarrolla en la Macrozona Sur, el presidente omitió referirse a la existencia de terrorismo en el país, utilizando otros conceptos como violencia rural. Además, al mencionar el Estado de Excepción, el mandatario fue ambiguo y no respondió a los principales cuestionamientos que han surgido por el carácter acotado con que el gobierno ha aplicado esta medida.

Adicionalmente, el discurso emitido por el presidente Boric no se hizo cargo ni detalló como su gobierno enfrentará los principales problemas que hoy existen en cuanto al control de nuestras fronteras, limitándose solo a emitir declaraciones de intención, cuando urge una acción coordinada y efectiva.

Por último, no hubo mención al rol que tendrán, durante los próximos cuatro años, los otros poderes del Estado involucrados en la lucha contra el crimen: el Poder Judicial y El ministerio Público. Por otra parte, si bien se mencionó la reforma a Carabineros, no se especificó como esta se llevará adelante, en el contexto de que la reforma impulsada por el ex presidente Piñera, llevaba un 34% de avance al momento de asumir las nuevas autoridades.

En concreto, la agenda de seguridad pública presentada levanta más dudas que certezas y no es capaz de indicar un camino claro y novedoso, con medidas contundentes y un plan de acción definido, respecto a cómo se enfrentará una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía.