El Ejecutivo ingresĂł el proyecto de ley sobre financiamiento del transporte pĂşblico remunerado de pasajeros que busca, de acuerdo a su tĂtulo, establecer un nuevo marco de financiamiento e introduce mejoras al transporte pĂşblico remunerado de pasajeros (BoletĂn 15140-15).
El mensaje del proyecto de ley contextualiza la necesidad de este ingreso al Congreso no sĂłlo por el plazo de vencimiento del subsidio transitorio y del subsidio especial adicional del sistema RED (ex Transantiago) contenido en el artĂculo tercero transitorio de la Ley N°20.378, sino tambiĂŠn para enfrentar el estrĂŠs financiero del sistema de transporte capitalino producto de las sucesivas suspensiones de los reajustes tarifarios que ha determinado el Panel de Expertos, y por el menor ingreso producto de la caĂda de la demanda ante el aumento del parque automotriz y del trabajo remoto.
En el caso del sistema de transporte pĂşblico regional tambiĂŠn enfrenta las consecuencias financiaras del congelamiento tarifario, tanto el implementado por este gobierno como por la administraciĂłn anterior. A ello se suma el aumento de los precios de los insumos necesarios para la operaciĂłn de los sistemas de transporte pĂşblico, producto de la inflaciĂłn y el alza del precio internacional del petrĂłleo.
SegĂşn explica la investigadora de LyD, Francisca Toledo, âlo principal del proyecto de ley es el exorbitante incremento del aporte permanente al sistema RED que al aĂąo 2024 se le estarĂĄn inyectando USD 300 MM extras anuales ($276.000 MM de pesos), sobre los USD 760,8 MM que hoy estĂĄn destinados por la Ley de Presupuestos 2022 al sistema RED. Eso implica que el 2024, el Estado le estarĂĄ destinando al transporte capitalino mĂĄs de USD 1.000 MM anualesâ.
Otro aspecto preocupante segĂşn Toledo, es que el Ministerio de Transporte estĂĄ proponiendo que los recursos del FAR (Fondo de Apoyo Regional), mĂĄs conocido como Fondo Espejo, que hasta la fecha sĂłlo pueden ser destinados por los Gobiernos Regionales a proyectos de inversiĂłn relacionados o no con el transporte, puedan destinarse tambiĂŠn a gastos asociados a la operaciĂłn del transporte pĂşblico regional. Es decir, un Fondo Espejo cuyas inversiones requerĂan contar con una rentabilidad social, ahora podrĂĄn destinarse a solventar gastos operacionales. Aspecto bastante amplio que podrĂan incluso ir a subsidiar, mĂĄs allĂĄ del Subsidio Nacional al Transporte PĂşblico para regiones, tarifas o eventualmente âapoyosâ o âbonosâ a la operaciĂłn. La evidencia muestra que los subsidios a la oferta de transporte pueden traducirse en una inflaciĂłn de costos e ineficiencia si no se cuidan los incentivos, como ha ocurrido en el caso de Transantiago/RED.
Adicionalmente, surgen bastante interrogantes de si finalmente el Ministerio de Transporte implementarĂĄ o no una estrategia de normalizaciĂłn tarifaria para desactivar el congelamiento. La impresiĂłn que queda al revisar el proyecto de ley, es que dicha estrategia serĂĄ con cargos al Tesoro PĂşblico, y en el caso de las compensaciones a los operadores regionales de transporte pĂşblico, con recursos del FAR. Es decir, se le podrĂan estar restando recursos a las tan necesarias inversiones que requieren las regiones, para financiar la operaciĂłn de una red de transporte regional que ni siquiera cubren las regiones completas, principalmente sĂłlo centros urbanos.
SegĂşn la experta, âel tĂtulo del proyecto es bastante generoso con lo que realmente propone. Se lamenta que el Ministerio de Transporte no haya incorporado una estrategia para contener la evasiĂłn, tampoco propone un mecanismo de alzas de tarifas mĂĄs gradual y parcial, que el actual que sĂłlo pueden ser montos mĂşltiplos de $10 pesosâ.
De acuerdo a Francisca Toledo, el Ministerio de Transporte tiene los incentivos para salir a pedir mĂĄs recursos, y no para destinar esos esfuerzos en bajar la evasiĂłn y lograr, con ajustes operativos, un sistema de transporte que deje de absorber recursos pĂşblicos sin control.
âEs de esperar que durante la tramitaciĂłn legislativa se introduzcan obligaciones al Ministerio de Transportes para que sus incentivos estĂŠn alienados para resguardar los ingresos financieros del sistema mediante tarifas y no tocĂĄndole la puerta a Teatinos 120â, concluye la investigadora.