LA INFLACION NO DA TREGUA

El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) dio a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para el mes de mayo de 2022, el cual registró una variación mensual de 1,2%, acumulando 6,1% en lo que va del año. En doce meses, la inflación total alcanzó una variación de 11,5%. Este resultado se encuentra en torno a lo esperado y corresponde a la mayor alza anual alcanzada desde 1994.

Diez de las doce divisiones aportaron incidencias positivas en la variación mensual del índice. Entre ellas destacó Alimentos y bebidas no alcohólicas (1,8%) y Transporte (2,2%).  Por su parte, Comunicaciones y Vestuario y calzado reportaron bajas mensuales de 0,3%.

Los efectos de la pandemia y la guerra en Ucrania continúan repercutiendo en los precios de ciertos productos. En mayo, destacó el alza mensual de Servicio de transporte aéreo (21,3%), Paquete turístico (6,9%), Alimentos consumidos fuera del hogar (2,3%) y Gasolina (1,9%). Las bajas se dieron en Limones (12,5%) y Servicio de transporte en bus interurbano (-2,0%).

El índice de precios de los transables presentó una variación mensual positiva en mayo de 1,4%, y los no transables, de 1,0%. En 12 meses, en tanto, se incrementaron 14,0% y 8,5%, respectivamente. Finalmente, se observa que el IPC sin alimentos ni energía (IPCSAE) registró una variación mensual de 1,0%, alcanzando una variación anual de 9,0%.

De esta forma, el alza en el costo de vida para el cuarto mes del año implica que la unidad de fomento se incrementará en $390 durante los próximos 30 días.

En un contexto más global, tenemos que la recesión de 2020 generó una caída transversal en el precio de los commodities, lo que comenzó a revertirse en la medida que el confinamiento comenzó a quedar atrás. Así es como, el petróleo Brent, por ejemplo, que había promediado US$42 por barril en 2020, subió a US$ 70 en 2021, lo que constituía la paulatina normalización del mercado mundial post pandemia. Sin embargo, la invasión rusa a Ucrania ha alterado de manera sustancial el mercado del petróleo, gas y carbón, así como varios productos agrícolas, tales como cereales y aceites.

Esta presión adicional de costos ya se ha manifestado en los resultados inflacionarios de todos los países, donde Chile no ha sido la excepción, lo cual obliga a los bancos centrales a subir aceleradamente la tasa de política monetaria, tal como ha ocurrido en los últimos días en Estados Unidos, Gran Bretaña y Chile.

Dado el retiro de los estímulos fiscales y monetarios, se proyecta que en el segundo semestre deberíamos ver una estabilización de la inflación anualizada para comenzar a moderarse paulatinamente, con un cierre de año de 9,9% como lo anticipa el IPoM de junio, pudiéndose aspirar a volver al rango meta durante el próximo año.