OTRA CONSECUENCIA DE LA INFLACIÓN: AUMENTO DE LA POBREZA

Debido al alza de la inflación, durante el último tiempo se ha presentado un importante aumento de las líneas de la pobreza, debido especialmente al aumento del valor de la canasta básica, variación que afecta mayormente a los más vulnerables.

El MDSF elabora un informe[1] que mide mensualmente el valor de la canasta básica de alimentos (CBA), la línea de pobreza (LP) y la línea de pobreza extrema (LPE). Desde la última medición oficial de la pobreza (noviembre 2020), la CBA ha aumentado un 13,7%, la línea de la pobreza y pobreza extrema un 11,7%.

Conceptualmente, un hogar se considera en pobreza extrema si no es capaz de cubrir sus necesidades básicas alimentarias y en pobreza si no es capaz de cubrir sus necesidades básicas alimentarias y no alimentarias. Se debe tener en cuenta que la metodología oficial para medir la pobreza utiliza la CBA para determinar el valor de líneas de la pobreza[2].

Se observa que el costo de los alimentos ha sido superior que el aumento de los precios en general. Si se toma como base noviembre 2020, se observa que entre noviembre 2020 y marzo 2022 la CBA es la que más ha aumentado.

Dado el incremento del costo de los alimentos, la población en pobreza aumentaría de manera importante. A partir de un ejercicio que utiliza el valor de las líneas de la pobreza en su respectivo mes, usando la encuesta Casen en Pandemia 2020, se estima cuánto habría sido la población en pobreza y pobreza extrema si se hubiesen utilizado ese valor.

Entre noviembre 2020 y marzo 2022 habría 643.668 personas más en pobreza y 214.587 personas más en pobreza extrema en ese mismo período. Otro ejercicio, es suponer que los ingresos del hogar fueron reajustados por el índice de remuneraciones (IR) de ese período. En ese caso, la pobreza aumentaría 117.352, de 2.112.185 a 2.229.537 personas, y la pobreza extrema 42.881, de 831.232 a 817.269 personas. Luego, un tercer ejercicio es suponer más crecimiento y por ende una mayor alza en los ingresos de los hogares. Es importante notar que, en este último caso, a pesar del incremento en la CBA, las tasas de pobreza y pobreza extrema se contiene y se ubicaría en 2.096.812 personas en pobreza y 874.113, en pobreza extrema.

Este ejercicio deja evidencia que resulta fundamental que las personas estén en empleos formales y se vean beneficiados de las ventajas del crecimiento económico. Lamentablemente, la pandemia mostró que la informalidad aqueja en mayor proporción a las personas más pobres, que en ese tipo de empleos es más difícil que se canalicen mejoras en los ingresos y existe un gran desafío para que estos grupos accedan a mejores trabajos.

 

[1] MDSF (2022). “Valor de la Canasta Básica de Alimentos y Líneas de la Pobreza”. Subsecretaría de Evaluación Social, MDSF. Informa mensual, marzo 2022.

[2] LP=k*CBA, siendo k el inverso de la proporción de consumo de alimentos en el consumo total.

LPE=(2/3)*LP