ANÁLISIS CON DATOS CASEN: EN UN ESCENARIO DE MAYOR INFLACIÓN, 354.000 PERSONAS PODRÍAN CAER EN POBREZA

En tanto, en el escenario proyectado por el Banco Central para este año, la pobreza podría llegar a 12,2% y la extrema pobreza, a 4,7%.

El riesgo de caer en pobreza se asocia generalmente a la pérdida del empleo de uno de los integrantes del hogar o a enfermedades (por sus altos costos o por la imposibilidad de generar ingresos).

Sin embargo, también debemos considerar dentro de estos factores un considerable aumento del costo de la vida[1].

Tomando los datos de la última encuesta Casen (Casen en Pandemia 2020) buscamos ver qué hubiera pasado si los ingresos de los hogares se hubieran mantenido constantes y el costo de las necesidades básicas hubiera aumentado en torno a los niveles que hoy evidenciamos (este costo se mide a partir de la línea de la pobreza y pobreza extrema y el incremento a partir del alza de la inflación).

Luego, se simula cuánto hubiese sido la tasa de pobreza si se considera el aumento en la inflación desde que se llevó a cabo esta encuesta, es decir, en noviembre de 2020 y lo que corresponde a una inflación acumulada de 6,2%. Luego, el alza en pobreza si se considera la inflación acumulada a 12 meses de 6,0%. También se estima la pobreza con la proyección de la inflación proyectada a diciembre de 2021 de un 5,8% de la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central (BC).

Adicionalmente, se consideran dos proyecciones de lo que se podría evidenciar de acá a fin de año, una asumiendo un aumento de la inflación acumulada a 12 meses a 7,0%.

Se observa en el Cuadro 1 que la pobreza extrema crece de 4,3% a un 4,9% y que la población en pobreza extrema aumentaría hasta 120.327 personas en el escenario con mayor inflación. Mientras que la tasa de pobreza crece de 10,8% a 12,6% si se considera una inflación más alta y habrían 354.250 más personas en pobreza.

Mantener la estabilidad de la economía beneficia principalmente a las personas con menos recursos. Alzas en el costo de la vida generan grandes impactos en el presupuesto de las familias e impiden satisfacer las condiciones básicas necesarias para la alimentación y el abrigo. Por esta razón, es necesario que disminuya el exceso de liquidez presente en el mercado, evitar el cuarto retiro de los fondos de pensiones, avanzar en el retiro gradual el IFE Universal y adecuar la política social a la nueva realidad social que enfrentamos.

 

[1] Más información de la importancia de la estabilidad macroeconómica para evitar la pobreza en Henoch (2010). “Vulnerabilidad Social: Más allá de la Pobreza”. Serie de Informe Social 128, Libertad y Desarrollo. Agosto 2010.