MIGRACIONES EN CHILE EN EL CONTEXTO DE LA PANDEMIA

Tal como se dijo hace unos meses, la crisis migratoria se volvería a presentar con fuerza en nuestro país después de los períodos más críticos de la pandemia. La presión migratoria que se ha visto en la frontera con Bolivia es comparable con los esfuerzos de la población migrante haitiana de ingresar de forma irregular al país los años 2017 y 2018 y a la presión de ciudadanos venezolanos de entrar por Arica solicitando visa de turismo el año 2019.

De acuerdo con estimaciones oficiales, a diciembre de 2020la población migrante en Chile alcanzaba aproximadamente 1,5 millones de personas, es decir el 8% del total dehabitantes. Esta cifra es muy superior a lo que históricamente ha vivido nuestro país durante todo el siglo XX y el siglo XXI. Nada hace pensar que estos flujos migratorios van a sufrir alguna modificación en el escenario inmediato, Chile va a seguir recibiendo una fuerte presión migratoria.

Acciones de violencia xenofóbicas, como las observadas en la ciudad de Iquique, deben ser erradicadas. No es posible que se generen episodios donde chilenos agredan a extranjeros o destruyan sus bienes.

El Gobierno debiera enfrentar esta nueva crisis a través de una combinación de distintas acciones:

1. Impulsar una estrategia con los diferentes gobiernos de la región a fin de avanzar en una solución conjunta del problema migratorio, considerando las capacidades de los países de recibir migrantes y el esfuerzo ya realizado por cada uno de ellos.
2. Avanzar en la modernización de los sistemas de otorgamiento de visas, refugio, permisos de residencia definitivos y cartas de nacionalización, a fin de ayudar al migrante a insertarse en nuestro país. Clave en esta tarea es la implementación del Servicio Nacional de Migración que establece la Ley N°21.325 publicada el 20 de abril del 2021.
3. Promulgar con urgencia el reglamento que hace operativa la nueva ley de migraciones, a fin de, entre otros instrumentos, poder utilizar las nuevas herramientas que la ley le otorga para devolver a los extranjeros que ingresan por pasos no habilitados al país que les permitió el libre flujo, en este caso Bolivia.
4. Publicar la Política Migratoria del Gobierno de Chile que define los lineamientos de acción para los distintos órganos del Estado en estas materias.
5. Mejorar los controles efectivos en la frontera chileno-boliviana, tal como se hizo el 2019 en la frontera chileno-peruana.
6. Abordar con mayor celeridad la entrega de visas de responsabilidad democrática a los ciudadanos venezolanos y la visa de reunificación familiar, otorgadas en los consulados chilenos en el extranjero.
7. Continuar con la implementación de la expulsión de extranjeros con orden judicial o expulsión administrativa,cumpliendo todos los estándares definidos en nuestra legislación.
8. Todo lo anterior, orientado a controlar los flujos de migración irregular, deben ir acompañados de acciones efectivas que permitan resolver los problemas humanitarios asociados a los grupos de extranjeros que actualmente están viviendo en el país.

Estas acciones son fundamentales a fin de evitar la profundización de la crisis migratoria que está viviendo el país.