ENCUESTA NACIONAL URBANA DE SEGURIDAD CIUDADANA: BAJA LA VICTIMIZACIÓN, SUBE EL TEMOR

La recientemente dada a conocer Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC) 2020 entregó buenas noticias. La primera es que la victimización total del país cayó en 4,5 puntos, lo que se traduce en que durante el último año, 239.891 hogares dejaron de ser víctima de un delito. Esto resulta más interesante considerando que el 19,2% obtenido este año representa el porcentaje más bajo de victimización desde que se tiene registro comparable de la encuesta.

Esto, además, es consistente con el Índice de Paz Ciudadana (2020), el cual mostró una caída del robo e intento de robo de 13 puntos porcentuales del año anterior.

Comparando la encuesta con el año anterior, se observa que la victimización disminuyó en casi todas las regiones (a excepción de dos regiones donde se mantuvo estable), siendo significativa la disminución en diez de ellas. La Región Metropolitana presentó una caída de 4,7 puntos. Por su parte, la revictimización en el país también tuvo una baja, alcanzando el mínimo histórico de 4,1%.

En relación a los tipos de delitos, hubo una baja en los ilícitos contra la propiedad (robo con fuerza, hurto, robo de vehículo y robo de objeto de o desde vehículo). Los delitos contra las personas en general también experimentaron una baja (robo por sorpresa y lesiones), a excepción del robo con violencia o intimidación que se mantuvo estable en 4%.

Si bien todas estas cifras relevan una tendencia a la disminución de los ilícitos en general, hay que ser cuidadoso con su lectura, dado que la pandemia podría haber jugado un rol importante, considerando el estado de excepción constitucional en que se encuentra el país y las restricciones de movilidad a las personas.

Esta tendencia se ha experimentado en el mundo entero, donde los delitos contra la propiedad y contra las personas (no violentos) han experimentado una baja, no así los crímenes violentos. Algunos casos como el de Gran Bretaña, Estados Unidos, Colombia, Brasil, España y Perú han sido mencionados en los medios de comunicación como ejemplo de ello[1].

Sin embargo, no todo fueron buenas noticias: las denuncias disminuyeron a 33,2%, 3,3 puntos menos que el 2019, la cifra más baja desde 2015. Adicionalmente, la percepción de inseguridad de la población sufrió un aumento significativo, alcanzando un 84,3% de los hogares. Esto se traduce en que, de cada diez hogares, más de ocho cree que la delincuencia en el país aumentó.

"Es importante tomar en cuenta estas dos variables a la hora de hablar de criminalidad. La baja de denuncias muestra principalmente la falta de confianza de las personas en las instituciones y su capacidad de actuar frente al delito, considerando que las dos respuestas más entregadas frente a la pregunta de “¿Cuál fue el motivo para no denunciar el incidente?”, fueron “La policía no podría haber hecho nada” (24,2%) y “La justicia (tribunales) no hubiera hecho nada” (20,8%). Por otra parte, la percepción de temor aumenta a pesar de la baja sostenida en la victimización. Si bien existen diversas teorías sobre qué factores contribuyen a la percepción de inseguridad, aún no se ha estudiado seriamente este problema en Chile, lo que ha derivado en que no existan políticas dirigidas a abordar este tema, fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas", dice Pía Green, Coordinadora del Programa Sociedad Civil.

Asimismo, más allá de celebrar los resultados, estamos hoy frente a una oportunidad única de analizar las causas de la baja en la victimización, focalizar las políticas en los factores de riesgo asociados a la actividad delictual y avanzar decididamente en las reformas a las policías para mejorar su desempeño y recuperar la confianza de la población.

[1] Gran Bretaña: la Oficina Nacional de Estadísticas informó de una caída de aproximadamente 50% de los delitos de robo y hurto; Estados Unidos: un estudio de la Universidad de Pennsylvania, sobre la base de las cifras de CityCrimeStats.com, encontró una baja de 23% en los crímenes en 25 ciudades y concluyó las razones para esta baja; Colombia: un estudio del Banco Interamericano del Desarrollo mostró que los crímenes contra la propiedad se redujeron a niveles históricos. “El robo de vehículos, por ejemplo, cayó 45% relativo a la tendencia que exhibía antes de las medidas de aislamiento. En este caso la caída fue generalizada en prácticamente todo el territorio de Colombia”. Brasil: en Río de Janeiro, el Instituto de Segurança Pública indicó que en marzo, los robos en la calle se redujeron hasta en un 42%, si se la compara con el 2019; España: de acuerdo a la Guardia Civil, después de seis días del “estado de alarma”, se habían reducido hasta en 50% las infracciones penales; Perú: según la Policía Nacional del Perú, los crímenes disminuyen en un 84% debido al estado de emergencia nacional por la pandemia.