MARCO DE ENTENDIMIENTO PARA FORTALECER LAS MEDIDAS DE APOYO PARA LAS FAMILIAS AFECTADAS POR LA CRISIS SANITARIA

 Una semana antes de las elecciones, fue presentada la propuesta de “mínimos comunes” de la oposición para hacer frente a la crisis sanitaria, social y económica.

Una de las medidas es generar una Renta Básica Universal de Emergencia para toda la población que pertenece al Registro Social de Hogares (RSH) cuyo monto se determina como un 30% adicional al valor de la línea de la pobreza durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre de 2021. Más allá de lo costosa de la medida, US$3.650 millones al mes, es decir, US$14.600 millones en cuatro meses, se debe tener presente que la Renta Básica Universal de Emergencia no diferencia entre las familias que se han visto severamente afectadas por la crisis sanitaria con las que han mantenido o incluso mejorado sus ingresos y condiciones de empleo.

Por su parte, el Gobierno decidió avanzar hacia la universalidad del Ingreso Familiar de Emergencia. Con esto, la recibirían la totalidad de los hogares que pertenecen al RSH, excluyendo al 10% de las familias de mayores ingresos. Actualmente, un hogar beneficiado por el Ingreso Familiar de Emergencia perteneciente al 80% más vulnerable de la población, recibe $100 mil por persona (decreciente desde el quinto integrante del hogar) y está comprometido mantener esta transferencia hasta junio. De la misma forma, la propuesta del Gobierno tampoco hace la diferencia entre las familias que han mantenido o aumentado sus ingresos con las que se han visto severamente afectadas.

Por esta razón, hay tres elementos que se deben tener presente en esta discusión. El primero es que el efecto no ha sido el mismo para todos los hogares. Lo segundo es que desde el inicio de la crisis sanitaria se ha visto un importante aumento de las familias que son parte del RSH y, lo tercero, lo más importante sigue siendo que las familias más afectadas puedan recuperar el empleo que se ha perdido.

A. El impacto de la crisis no ha sido igual para todas las familias

En este sentido, se debe tener en cuenta que lo que ha pasado en el ingreso y empleo no ha sido igual para todos los hogares. Según el estudio longitudinal Empleo-Covid 19 realizado por el Centro UC se observa que un 31,7% de los trabajadores y empleadores por cuenta propia han mantenido o aumentado sus ingresos desde el inicio de la pandemia y un 61,9% de los hogares señala que sus ingresos totales en abril de este año se han mantenido o aumentado en comparación a igual mes del año pasado.

B. Gran parte de la población más afectada ya ha sido incorporada a los registros

Entre los años 2019 y 2020, 1.020.584 hogares se han incorporado al RSH. Si bien este proceso no ha estado exento de críticas, actualmente todos los hogares pueden ingresar al RSH y según la última información pública disponible a marzo de 2021 hay 14.547.320 personas en 6.687.794 hogares registrados en el RSH, siendo que 2.585.551 hogares serían unipersonales. Luego, a partir de la proyección de la población del INE, el RSH ya consideraría el 74% de la población en 2021 hay 19.678.363 personas en Chile.

C. Lo más importante: recuperar el empleo que se ha perdido

Finalmente, se debe recordar que lo más importante sigue siendo que las familias que perdieron sus puestos de trabajos vuelvan a emplearse. En el Gráfico Nº2 se observa que desde julio de 2020 se han recuperado 1.043.147 empleo, según las últimas cifras de marzo hay 8.148.206 ocupados.