Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional: Chile en el lugar 25 entre 180 países

En el número 25 de 180 países se posicionó Chile en el recientemente publicado Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional (edición 2020), con 67 de 100 puntos, segundo país de América Latina después de Uruguay. Si bien el país subió un puesto en relación al año anterior, el puntaje ha sido constante en los últimos años, manteniendo la baja percepción de los chilenos respecto de los niveles de corrupción en el país.

El informe señala que las respuestas de emergencia a la pandemia por COVID-19 revelaron enormes fallas en los sistemas de salud y las instituciones democráticas. Si bien la corrupción difiere en las diferentes regiones, es un obstáculo universal para combatir efectivamente el COVID-19. Así, frente a esta emergencia sanitaria, la corrupción ha prevalecido en la respuesta, lo que sumado a la falta de transparencia, han socavado la democracia en el manejo de la pandemia. Específicamente, el informe señala que los países con mayores niveles de corrupción gastan e invierten menos en salud, dependen menos en respuestas democráticas a la crisis y son más comunes las violaciones a la democracia en respuesta al COVID-19.

El indicador, que mide el nivel de corrupción percibido en el sector público de acuerdo a expertos y empresarios, tuvo un promedio de 43 puntos en el total de los países. Las recomendaciones por parte de la institución para enfrentar el fenómeno son:

  1. Fortalecer la supervisión a las instituciones
  2. Asegurar contratos abiertos y transparentes
  3. Defender la democracia y promover el espacio cívico
  4. Publicar datos relevantes y asegurar el acceso a ellos

En este contexto, el informe concluye que la corrupción ha resonado a lo largo del mundo, considerando que aquellos países que tienen mayor percepción de corrupción y menos transparencia han intensificado sus efectos en la crisis sanitaria global. Sin embargo, países con mejores indicadores, como es el caso de Chile, frente a la misma crisis, logran mantener los índices constantes, en un nivel de baja percepción de corrupción.